Los directivos de Brasil Foods ofrecieron una cena a la delegación del Ministerio de Agricultura de la India, Sharad Pawar, quien realiza una visita de prospección de negocios en Brasil. Durante el encuentro se discutió sobre la viabilidad de la exportación de productos de la compañía brasileña a la India. Una de las peticiones de Brasil Foods fue la reducción de las tarifas arancelarias, lo que ha hecho imposible hasta ahora el ingreso del pollo brasileño a India.

Al parecer, la opción no entusiasmo a Pawar ni a sus acompañantes, entre quienes se encontraban empresarios del sector alimenticio y avícola hindú. De acuerdo a la información obtenida, la delegación de India propuso, en cambio, la formación de una empresa conjunta entre Brasil Foods y las compañías indias para la producción de pollo congelado en su país. En concreto, las dos partes salieron de la reunión decididas a continuar con la discusión durante esta semana.

De hecho, exportar al mercado de India ha sido un sueño desde el momento en que Sadia y Perdigão se enfrascaron en una disputa por el liderazgo del sector de procesamiento de aves en Brasil. Finalmente, con sus 1,2 billones de habitantes, la segunda población mundial, la India representa un enorme desafío y una montaña de oportunidades para una empresa de alimentos.

Hasta ahora, todos los esfuerzos iniciados de forma individual en el pasado, están bajo el paraguas del holding originado de la fusión entre Sadia y Perdigão en mayo del año 2009, el cual se presenta contra un obstáculo casi insalvable: los aranceles de importación estratosféricos cobrados por el gobierno de India que ascienden a 30% sobre el valor para el pollo entero y de 100% para el trozado. Práctica que se justifica como protección para los avicultores de este país, impidiendo la entrada de la producción extranjera.

A pesar de la enorme población, el consumo de pollo en la India es todavía marginal, alrededor de un kilo y medio por habitante, en comparación con los 39 kg per cápita en Brasil. Por esta razón, el potencial del negocio es enorme: en caso que los hindúes triplicasen el consumo individual, alcanzando los tres kilos por año, sería equivalente a toda la producción anual de carne de Brasil Foods (incluidos vacunos, porcino, y aves) y 30% de toda la producción brasileña de pollos registrada en el año 2009.