Esta información fue deducida durante el 18º Congreso Mundial de la Carne, organizado por la Oficina Internacional Permanente de la Carne (OPIC) y el Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), que se realizó en La Rural, Argentina. El lema del acontecimiento fue: “Carne para un mundo sustentable”.

Richard Brown, director de la reconocida consultora internacional GIRA, auguró para el 2020 un crecimiento de 18% para el comercio cárnico, encabezado por la carne de ave por un mejor precio relativo.

El representante de la Federación de Exportación de Carne de EUA, Joel Haggard, señaló, en coincidencia con Brown, que “la decisión que tome China respecto de su autosuficiencia en carnes será decisiva para el mercado mundial”.

Para EUA, “el panorama interno es bastante deprimente porque el consumo de carne roja cae sistemáticamente desde hace 35 años; por esto se espera que en 2010 el consumo de carne vacuna sea 10% menor que hace tres años”, sostuvo Haggard.

De esta manera, todo indicaría que los países sudamericanos serán los ganadores de este período por su gran potencial agrícola y para producción de carne. Brasil es el gran consumidor y exportador de granos, y carnes del momento. “Si bien tiene ciertas limitaciones para exportar, esta condición puede cambiar muy rápidamente y su capacidad para crecer es alta”, advirtió Brown.

El mapa global para el año 2020 posiciona a EUA con un gran desempeño en carne porcina, entretanto Brasil liderará el segmento avícola, mientras que Nueva Zelanda llevará la delantera en cantidad y calidad de carne ovina. Argentina podría sumarse a este grupo, pero “tenemos un límite de 4 años para reaccionar y comenzar a recuperar la intensidad de inversiones que supimos tener”, advirtió Héctor Salamanco, director ejecutivo del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC.

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En los próximos años, el 60% del crecimiento de la demanda de carnes vendrá de países en desarrollo, como por Brasil, Rusia, India y China (BRIC), entre los cuales, a su vez, estarán los principales beneficiados en esa expansión en el consumo.

Por otra parte, es poco probable que Rusia aumente su producción porque no tiene las condiciones ni experiencia para producir. Por lo cual, importaría aproximadamente 400 mil toneladas de carne bovina refrigerada y una porción de menor valor para elaboración. Musheg Mamikonyan, de la Unión de Carne de Rusia, señaló que “el 40% del consumo de carnes es de ave; por lo cual para el 2014 se prevé que se exportarían 100 mil toneladas de carne blanca y subproductos e importarían 250 mil toneladas de carne más barata para consumo interno”. En este país, el cerdo se presenta como un mercado interesante en potencial expansión, pero deberá mejorar su estructura productiva.

De acuerdo a Jeremiah O’Callaghan, de la compañía JBS, indicó que “EUA cuenta con una plataforma comercial altamente competitiva, por su logística de distribución e incentivos a la producción, sin embargo aún debe mejorar la eficiencia del novillo al bife”. En esta línea sugirió que las industrias cárnicas de los países que quieran abastecer de carne al mundo deberán empezar a recorrer el mismo camino.

Al término del encuentro, el empresario chino Jin Xiangyu, realizó un recontó de las acciones que hicieron posible que China concentre actualmente el 27% del mercado mundial de carnes. Las claves fueron abrir su política, incorporar tecnología e impulsar una profunda reestructuración del sector productivo. Para China, la comida es prioridad; por esto proyecta que hasta el 2020 habrá un aumento del consumo sostenido de 3% al 5% anual.

Es evidente que los pronósticos internacionales presentan un mercado mundial de carnes para el año 2020 direccionado a la expansión, encaminado a una mayor eficiencia y competitividad.