Con respecto a esta adversa situación, la Asociación de Avicultores de Cochabamba Bolivia (ADA) demandó al Gobierno solucionar de manera urgente la mayor crisis de la avicultura de los últimos años, garantizando a los productores de Santa Cruz la siembra de 160 mil hectáreas de maíz durante la campaña de verano, reponiendo las exportaciones a Perú y redoblando la lucha contra el contrabando.

Aparte de las importaciones de maíz, que no han resuelto la escasez del insumo alimenticio en el mercado interno ni disminuido su valor de US$280 la tonelada instalada en Cochabamba, los avicultores consideran que la crisis en la producción de carne de pollo se resolverá cuando los productores de Santa Cruz de soya y maíz cosechen en marzo las 160 mil hectáreas sembradas a partir de noviembre con asistencia técnica e importación de semillas, abono, herramientas y otros insumos agrícolas, indicó Fernando Quiroga, asesor general de ADA.

De acuerdo al Sr. Quiroga indicó que tras sostener, el pasado viernes 22 de octubre, intensas reuniones con directivos y técnicos de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (Anapo) y Productores de Maíz y Sorgo (Promasor) de Santa Cruz, optaron por convocar de manera conjunta al gobierno a iniciar un proceso de negociaciones a partir de la próxima semana en Cochabamba.

El presidente de ADA, Willy Soria, informó que hasta el momento el mayor problema en la importación de maíz amarillo continúa siendo la logística de transporte con sobreprecio en el costo. “Después de comprar en territorio brasileño la toneladas de maíz a US$95, tenemos que recorrer más de 2 mil kilómetros para descargar la misma tonelada en Cochabamba a US$280”, comentó. Además él agregó que a pesar del elevado costo continuarán importando el cereal porque no hay otra manera de garantizar la producción de carne de pollo, que fluctúa entre 1,2 y 1,3 millones de unidades por semana.

Con esas referencias numéricas, Soria dijo que la banda de precios al consumidor final fluctuará entre 15 y 17 bolivianos el kilogramo de carne de pollo en el mercado nacional.

Por otra parte, el presidente de los Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), Vicente Gutiérrez, advirtió que está en peligro la seguridad alimentaria en 2011 porque el retraso de las lluvias provocará que la cosecha se postergue por dos meses y los precios de los productos en el mercado interno se incrementen.

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Además, el representante de los productores de maíz explicó que la siembra de maíz debió haber comenzado en septiembre, pero no hay lluvias.

“Una de las preocupaciones de nosotros es que no hay el incentivo para que se pueda reactivar o incentivar la producción de maíz. Debido a que tanto la industria como el Gobierno favorecen la producción de trigo y soya porque alcanzan buenos precios, sobre todo la soya, pero en el maíz el productor se las ve solo”, indicó Gutiérrez.

Por lo tanto, el representante de los productores de maíz considera que para revertir esta situación se debe reactivar el sector mediante políticas agropecuarias y el incentivo con la entrega de semillas bajo la modalidad de pago por cosecha u otros mecanismos que deben concertarse.