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Reproducción, genética e incubación / Manejo, producción y equipo
1103IAincubation
Los encargados de las salas de incubación se enfrentan a un gran reto, para conseguir en todo momento un entorno de incubación óptimo, tienen que controlar todas las variables de incubación.
9 de marzo de 2011

Comprensión de las múltiples variables de la incubación comercial

Las necesidades y sensibilidades del embrión en desarrollo al igual que diversas variables cambian considerablemente a lo largo del proceso de incubación. Solo una comprensión y manejo exhaustivos de estas variables hacen posible obtener los óptimos...

La incubación a escala comercial presenta numerosas variables. Éstas no solo están relacionadas con el tipo de lote y las condiciones en las que se encuentra el huevo antes de la incubación, sino también con la temperatura, la ventilación y otros parámetros internos del equipo de incubación. Las necesidades y sensibilidades del embrión en desarrollo cambian considerablemente a lo largo del proceso de incubación, al igual que muchas de las variables de este proceso. Solo una comprensión y control meticulosos de estas variables hacen posible a los encargados de las salas de incubación conseguir los mejores resultados de incubación. A continuación se examinaran cada una de estas variables para ayudar a comprender mejor el proceso de incubación.

En una descripción sencilla, los objetivos generales de cualquier sala de incubación son maximizar el número de pollos, conseguir pollos de primera calidad y alcanzar la máxima uniformidad posible de los pollos. Estos objetivos solo se pueden cumplir creando el mejor entorno de incubación posible. Sin embargo, esta tarea no es fácil ya que hay que tener en consideración un gran número de parámetros, incluyendo: las propiedades de los huevos; las condiciones de la sala de incubación previas a la incubación; las condiciones y colocación dentro de la máquina de incubar; y etc. 

Variabilidad de los huevos a incubar   

Cada lote de huevos a incubar es único en cuanto a genética, edad del lote, tratamiento de los reproductores y características individuales de las aves. Todo esto da lugar a variaciones de tamaño, fertilidad y calidad de la cáscara. Además, las condiciones de transporte, el almacenamiento, la fumigación, el precalentamiento y la manipulación general también influyen en gran medida en las necesidades de los huevos. Por otra parte, también es preciso tener en cuenta factores como la estacionalidad y la altitud. Como consecuencia, los tiempos de desarrollo, los factores de absorción y disipación de energía, así como los índices de intercambio de gases y fluidos, serán diferentes entre un huevo y otro. Por lo tanto, se debe crear un entorno de incubación apropiado, adecuado para cada huevo específico colocado en la cabina.

Control de las múltiples variables  

Dentro de la máquina, la incubación de los huevos se estimula y controla mediante una combinación de temperatura, ventilación, humedad e intercambio de gases. El nivel de estos factores oscila dentro de los rangos que existen en cualquier máquina de incubación comercial a gran escala. La única forma de alcanzar un rendimiento óptimo es identificar y comprender estos rangos, y relacionar los resultados de los datos de incubación de forma correspondiente.

La regulación de la temperatura es fundamental para conseguir una incubación satisfactoria. Si la temperatura del huevo está debidamente controlada, el embrión se desarrolla hasta convertirse en un pollo sano. La temperatura mínima y máxima para una incubación exitosa, también denominada rango de temperatura, varía a lo largo del proceso de incubación. Esta variación tiene lugar tanto en la temperatura absoluta como en la diferencial.

El único método práctico para garantizar un perfil de temperatura adecuado en la incubación comercial a gran escala consiste en mezclar el aire que rodea los huevos. No obstante, según las leyes de la física, el aire desplazado a través de una resistencia genera flujos de aire variables. Además de la absorción y disipación de energía de los huevos, surge un segundo rango de mayor y menor circulación del aire que ha de ser tenido en cuenta.

Estos diferenciales también se pueden aplicar al intercambio de gases. Los niveles de humedad y gases también oscilan dentro de un rango. Sus valores absolutos y diferenciales cambian considerablemente a lo largo del proceso de incubación, haciendo el manejo del mismo sumamente complejo.

Manejo de la posición de los huevos según los puntos de entrada   

Los buenos resultados de incubación también dependen de dónde se ponga cada huevo en el carro de la incubadora y nacedora, así como de la posición del carro. El aire calentado, refrigerado y humidificado que regula los niveles de temperatura y calidad del aire en el interior de la máquina de incubar debe tener uno o más puntos de entrada, ya sea a la cabina o en el momento en que se ajusta la circulación de aire interna. Al infiltrarse aire fresco a través de un punto de entrada, o bien mientras los calefactores, refrigeradores o sistemas de humidificación están funcionando, los huevos situados cerca de ese punto se verán más afectados (efecto primario) que los demás (efecto secundario). Este efecto puede mitigarse parcialmente, haciendo pasar el aire fresco por una cámara de mezclado antes de suministrarlo a los huevos, pero no es posible eliminarlo. Debido a esto, los huevos de mayor tamaño están mejor colocados cerca de los puntos de entrada para que reciban el efecto primario, ya que generalmente es más difícil que pierdan calor y requieren refrigeración adicional. Dicho de otra manera, identificar las posiciones primarias y secundarias de los huevos también puede ser un factor importante.

Comprender el proceso de incubación es esencial   

Solo una comprensión profunda de cada una de estas variables permite a los encargados de las salas de incubación utilizarlas de una manera beneficiosa. Analizar exhaustivamente los eventos que ocurren dentro del equipo y relacionarlos con los resultados obtenidos es fundamental para alcanzar un rendimiento satisfactorio y uniforme.

Obviamente, los encargados de las salas de incubación se enfrentan a un gran reto. Para conseguir en todo momento un entorno de incubación óptimo, tienen que controlar todas las variables de incubación manualmente o bien utilizar equipos, como el sistema Embryo-Response Incubation, que sean capaces de adaptar automáticamente el entorno de incubación a las necesidades de cada lote de huevos. Este sistema supervisa constantemente el comportamiento de los embriones e reproduce al máximo el proceso natural de reproducción. Además, transmite información directamente al sistema de control a fin de conseguir un entorno óptimo, simplificando así el trabajo del encargado de la sala de incubación.

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