Rusia, el principal mercado para la carne de Brasil, ha impuesto restricciones temporales a las importaciones de productos de establecimientos brasileños tras una inspección de dos semanas a 29 plantas de carne de vacuno, porcino, pollo y procesadoras de este país.

Conforme al valor encontrado, el Rosselkhoznadzor, agencia rusa de salud animal y vegetal, mantiene restricciones a la importación de productos de 13 plantas de carne brasileña que ya estaban bajo embargo y que buscaban volver a exportar. La misión de veterinarios también visitó ocho plantas por primera vez, que tampoco fueron habilitadas.

Por otra parte, la misión desacredito a cuatro fábricas procesadoras de la compañía Brasil Foods. Los rusos mantuvieron la habilitación de otras cuatro instalaciones restantes que ya estaban autorizadas para exportar, pero solicitaron "información adicional" de las empresas y del gobierno.

En un comunicado publicado en su página web, con un tono duro y con críticas al Ministerio de Agricultura brasileño, el Rosselkhoznadzor dijo haber propuesto la restricción temporal de las exportaciones de productos de todas las instalaciones visitadas. La razón, según la agencia, es que los establecimientos no cumplen con los requisitos de la legislación sobre seguridad alimentaria en Rusia, Belarús y Kazajstán, que forman una unión aduanera y son clientes de Brasil.

Según la entidad, la inspección mostró un empeoramiento en los últimos años en el sistema que asegura la conformidad de los productos cárnicos de Brasil a las normas de seguridad establecidas por la legislación rusa. La inspección también demostró que, dice la agencia, no se realizan la cantidad necesaria de análisis de materias primas y productos terminados para verificar en conformidad con las normas y exigencias rusas. Además de esto, la misión encontró deficiencias sistémicas en el trabajo del servicio veterinario brasileño, especialmente en el actual programa nacional y en el de los establecimientos.

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De acuerdo con los rusos, los análisis de laboratorio de muestras de productos procedentes de Brasil indican contaminación con listeria, salmonela, bacterias del grupo de e-coli y residuos de antibióticos: como las tetraciclinas. La misión también puso en duda la eficacia de los controles veterinarios y sanitarios en los establecimientos cárnicos.

El vicepresidente de asuntos corporativos de la compañía Brasil Foods, Wilson Mello, confirmó que la empresa tenía plantas embargadas, pero dijo que no poseía información sobre el número y la ubicación de las instalaciones. De acuerdo a él, fueron desacreditadas plantas procesadoras y de productos frescos. "Como tenemos 13 plantas habilitadas para vender a Rusia, vamos a proveer, la demanda de Rusia, con las instalaciones que continúan acreditadas", manifestó, reiterando que la empresa está preocupada por la medida de Rusia.

Pedro de Camargo Neto, presidente de ABIPECS (entidad que reúne a los exportadores de porcinos) dijo que él irá a Brasilia para discutir el problema en el Ministerio de Agricultura. Rusia es el principal comprador de carne porcina de Brasil.

Antonio Camardelli, Abiec (exportadores de carne de vacuno), dijo que el informe de los rusos no tiene “información imperativa" sobre los frigoríficos de carne de vacuno. La misión visitó diez instalaciones de este tipo de carne.
El gobierno brasileño va a tratar de revertir el embargo ruso y avanzar en la habilitación de más frigoríficos. Para esto, se harán reuniones con el servicio veterinario ruso en Moscú. Una misión brasileña debe ir a Rusia en mayo, aprovechando la visita del vicepresidente Michel Temer en el país, que participará de la reunión con el premier ruso Vladimir Putin.

No es la primera vez que los rusos imponen restricciones a la carne de Brasil. Una vez más, la percepción es que la medida puede tener motivos comerciales, dicen fuentes de la industria. Los rusos estarían molestos con la gran oferta de carne procesada brasileña en Rusia.