Hace ya años que venimos oyendo hablar del bloque BRIC: Brasil, Rusia, India y China, como los nuevos detonantes de la economía global. Pero, como decía la canción, “la vida es una tómbola”: hoy se gana, mañana quien sabe.

En días pasados, la prensa internacional, como el New York Times, Foreign Affairs o The Economist tomó por sorpresa al público al hablar de que la futura potencia económica dominante del siglo XXI, que podría desbancar al BRIC, es México. ¿Arquearon las cejas al leer esto? Yo también. Y el asunto es que varios analistas internacionales dicen que México cuenta con varios factores que lo han fortalecido. Uno de ellos es que tiene firmados 44 acuerdos de libre comercio, más que cualquier otro país en el mundo. Como referencia, más del doble de China y cuatro veces más que Brasil. Todos se preguntarán, ¿y la violencia y el crimen organizado? Sí, ahí están, siguen siendo un problema, pero como dijo Thomas L. Friedman, “ésa es la mitad de la historia”. La otra mitad es la globalización de las empresas mexicanas, el desarrollo tecnológico y el crecimiento del 3.9 por ciento del año pasado, entre otras.

Hablando ahora de avicultura, y considerando estas circunstancias, en qué mal momento cayó el brote de la influenza aviar (aunque, en realidad, para esta enfermedad, todos los momentos son malos). Justo cuando se empiezan a dar las condiciones para poder ser exportadores de productos avícolas en serio, nos despertamos del sueño para ver la realidad. Por lo pronto, no hay posibilidades de exportar nada y quizás pase mucho tiempo para que eso suceda.

Pero, aprovechemos la oportunidad de esta situación: hay que trabajar para lograr erradicar la enfermedad, eficientar procesos, apretar el paso de la bioseguridad, hacer a un lado los dañinos tintes políticos, rumores, irresponsabilidades y demás. La industria avícola mexicana tiene que subirse al carro del desarrollo del país, antes de que nos deje atrás.

El analista Andrés Oppenheimer dijo que “no hay duda de que hay una constelación de factores positivos que actúan a favor de México, como no hemos visto en décadas. Para ello, los mexicanos tendrán que empezar a creerlo ellos mismos, de que es el momento de México” y yo creo que también tiene que ser el momento de la avicultura nacional.