El tsunami biológico de la influenza aviar parece ir cediendo y entre los escombros iremos viendo poco a poco qué hay que hacer. Si bien, el brote de este año no es más que la sombra del del año pasado (4.1 millones de aves eliminadas contra 26 millones, respectivamente), el asunto es que ahora la parvada de reproductoras pesadas fue la afectada. El impacto, como era de esperarse, se está dejando sentir meses después, ante la falta de huevo fértil, lo que ha ocasionado escasez de pollo y precios más altos para el consumidor.

Esto ha empujado a que las empresas mexicanas hayan ido en búsqueda de huevo fértil a muchos lados, tales como nuestros vecinos de Centroamérica y, se dice, que hasta en Colombia.

La búsqueda resuelve la inmediatez, pero para afianzar el futuro hay que hacer cambios de estrategia. Quizás ante nosotros ya haya uno: Bachoco acaba de comprar granjas de reproductoras en Estados Unidos de la empresa Morris Hatchery Inc. ¿Estrategia u oportunidad? No lo sé, eso lo veremos después. El caso es que este movimiento nos hace pensar que la empresa planifica.

Pero, ¿y qué hay del cambio de las estrategias en el territorio nacional? La Unión Nacional de Avicultores informa que el virus se erradicará hasta 2015 y que este año la producción de pollo se reducirá entre 1.5 y 2 por ciento, mientras que la de huevo ya se redujo el 7 por ciento el año pasado. Ojalá pronto veamos con más claridad hacia dónde vamos.