Ya hace un tiempo comentaba que la industria avícola brasileña está imparable. Y para muestra basta un botón: JBS/Pilgrim’s Pride. Hace unos días, a mediados de este mes de julio, JBS anunció que compraba los activos de Céu Azul en su natal Brasil. Esta adquisición ha sido un paso importante en la estrategia que sigue JBS Foods para aumentar su presencia en los principales mercados internacionales, además de fortalecer su posición en el centro de consumo más grande, que es el propio Brasil.

Pero el 28 de julio amanecimos con la noticia de que JBS y su subsidiaria Pilgrim’s Pride compran las operaciones de Tyson Foods en México y Brasil, una vez más, en línea con su estrategia de aumentar su presencia en los mercados internacionales y en su país. No mencionaré la obvia consolidación de este emporio cárnico en el mundo en general, que es JBS, sino que me gustaría dirigir los reflectores a México. Aunque Bachoco sigue siendo el líder en México con un estimado de 503 millones de pollos al años según nuestra base de datos, con esta compra, Pilgrim’s Pride se consolidará como el segundo productor de México con poco más de 400 millones de pollos al año y pisándole los talones a Bachoco. Y en el top 10 de Latinoamérica sigue en segundo lugar, pero se aleja de Bachoco.

Si no ha sido con importaciones de pollo de Brasil, que hasta ahora no han sido de gran relevancia, los brasileños están ganando tremendo terreno en la avicultura mexicana al producir dentro del país.

Benjamín Ruiz puede ser contactado en bruiz@wattnet.net.