La historia dice que el origen de las “Buffalo wings” o alitas de pollo estilo Búfalo se remonta unos 35 años, allá en 1980, en la ciudad de Búfalo, en el estado de Nueva York, EUA. Aunque la idea pareciera que carece de sentido, pues hay muy poca carne en este producto, lo cierto es que se ha arraigado en el gusto de los consumidores no sólo en Estados Unidos, sino en muchas otras partes.

En México, al menos en las zonas urbanas, hay muchos restaurantes especializados en alitas de pollo (por ejemplo, Las Alitas, Wing’s Army) y muchos otros estilo sports bar americano que también las incluyen en el menú (Chili’s, TGI Friday’s, etc.). Además, ya se venden también en el supermercado. Y cómo las originales alitas estilo Búfalo son picantes, pues encajó perfectamente en el gusto mexicano.
 

Pero ahí no para la cosa. Acabamos de publicar una noticia sobre el apetito de los colombianos por las alitas de pollo. En este país, aunque no figura entre los cinco principales alimentos de comida rápida, sigue aumentando vertiginosamente el gusto y consumo de estas alitas. Incluso, a mediados de este año se anunció también que la empresa mexicana Wing’s Army abriría restaurantes en Colombia, Chile, Panamá y Costa Rica. Desconozco si el gusto picante ha tenido aceptación en esos países, pero no dudaría que así lo fuera.

Pero lo que más me sorprende es que este producto sin carne haya tenido tal penetración en el gusto de la población de Latinoamérica y el pavo siga siendo estacional. El pavo, un ave nativa de México y EUA, condenada a ser recordada en diciembre solamente. Un ave, que incluso en México se le llama por su nombre azteca original: guajolote.
 

¿Qué hemos hecho o no hemos hecho para que no consumamos más pavo el resto del año además de la Navidad? Tiene una buena reputación de ser carne sana, baja en grasas, pero solamente compramos pavo en diciembre, aunque en México, se consume además la carne mecánicamente deshuesada en embutidos, pero nada más.

Hace falta quizás echar a volar la imaginación, la tecnología de alimentos y el marketing para meter esta versátil y sana carne en el consumo constante de todo el año. ¿No lo creen?