Desde julio pasado entró en vigor la decisión gubernamental de prohibir la importación de maíz amarillo a este país andino. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura de Ecuador, gracias al incremento constante de la productividad de este cultivo -que pasó de 1.5 toneladas por hectárea en 1999 a más de ocho en la actualidad- el país fue declarado autosuficiente en este cereal.

Se estima que existen más de 215 mil hectáreas sembradas con maíz en Ecuador, principalmente con una variedad híbrida de alto rendimiento y resistencia a enfermedades. El cierre de importaciones de este insumo, que compone hasta el 65 por ciento de las mezclas para elaboración de alimentos balanceados para animales, ha provocado que los empresarios vinculados con la industria avícola entren en un proceso de integración productiva con el fin de ser más competitivos.

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Tal es el caso de la firma Unicol S.A., con sede en Guayaquil y segunda en producción de balanceados en Ecuador con cerca de nueve mil toneladas al año. De esta cantidad, el 80 por ciento está representado en alimento para pollos de engorde y el 5 por ciento para ponedoras, con su marca líder Nutril. "Consumimos 80 mil toneladas anuales de maíz ecuatoriano, aunque la soya la seguimos importando de Estados Unidos, Argentina, Brasil y algo de Bolivia", explicó Miriam Mancero, vocera de Unicol contactada por Industria Avícola.

La funcionaria de esta firma con tres décadas en el mercado informó que ante esta nueva realidad, Unicol tomó dos importantes decisiones: el fomento directo del cultivo del maíz para garantizar el suministro a sus plantas, y la apertura de seis granjas propias de pollos de engorde, lo cual elevó el número de empleados de esta firma a 300 empleados en el último año.