México tiene una industria de alimentos balanceados eficiente, con alta tecnología y con espacio para crecer en las más de 400 plantas que se encuentran en el país. Produce el 9 por ciento de los alimentos balanceados de América, continente que ostenta el segundo y tercer productor mundial. Este porcentaje representa unas 30 millones de toneladas de alimentos balanceados producidas en el país durante 2014, por lo que México se coloca como el cuarto productor mundial.

 

China es el primer productor mundial de alimentos balanceados, con 182.7 m millones de toneladas. Brasil y EUA, que entre ambos producen el 70 por ciento de los alimentos balanceados del continente americano producen 172.5 y 66.2 millones de toneladas, respectivamente.

 

Durante el Foro de Análisis de la Industria Alimentaria Animal 2015, realizado por el Conafab (Consejo Nacional de Fabricantes de Alimentos Balanceados y la Nutrición Animal de México) la semana pasada en Cancún, QR, México, su presidente el Ing. Antonio Pedroza, dijo que “desde 2011 ha habido un crecimiento constante y que en 2014 este incremento en la producción fue del 3.3 por ciento, aumento que no se veía desde hace 10 años”. Incluso, pronosticó que para este año se espera un crecimiento del 3.5 por ciento.

 

Cabe mencionar que el crecimiento en este sector en México “es orgánico, porque no somos potencia exportadora”. De acuerdo con el Ing. Pedroza, hay tres vectores que pueden explicar este crecimiento: a) el crecimiento de la población, aunque crece a ritmos mucho menores; b) el mejor ingreso de población, que impactan y cambia hábitos alimentarios y c) el efecto de las remesas de los trabajadores mexicanos en EUA, pues se calcula que el 50 por ciento de éstas se dedican a la comida y principalmente a un mayor consumo de proteína animal.

 

Hay otro aspecto que no se puede medir, pero parece que también va en crecimiento, que es la producción pecuaria de traspatio, pues los productores de alimentos balanceados comerciales (locales y regionales) han percibido un aumento en la producción por arriba del promedio y ventas en este sector.

 

Otro aspecto importante es el ‘boom’ de exportación de carne de res que actualmente hay en el norte del país, además de las exportaciones de ganado de Centroamérica, en el sur.

 

Vale la pena señalar que mientras tanto, Brasil no crece internamente, aunque han puesto esfuerzos en el aumento del importante sector de la piscicultura. El crecimiento que tienen es debido a la exportación. Europa está yendo al contrario: hay un retroceso porque la población no crece.

 

Por especies, el 50 por ciento de los alimentos balanceados mexicanos se destinan a la avicultura. Como ya se mencionó, los productores de alimentos balanceados comerciales han experimentado un crecimiento. No obstante, la producción de los integrados ha retrocedido un 4 por ciento desde 2000.

 

Las exportaciones e importaciones son marginales. Básicamente México es un país autosuficiente en alimentos balanceados. Las importaciones son de alimentos para mascotas y de especialidades como los enlatados.

 

A diferencia de años previos, el sector de los alimentos balanceados se ha convertido en consumidor de materias primas de origen mexicano, con un 63 por ciento. No obstante, sigue siendo deficitario en granos forrajeros, aunque hay un gran apoyo para la reconversión hacia la producción nacional. El sorgo sigue ocupando el primer lugar con 8.5 millones de toneladas casi todo nacional, y el maíz con 9.9 millones de toneladas.

 

“La industria seguirá creciendo en México, aún en contra de las devaluaciones del peso. Las condiciones están dadas: hay capacidad, mercado, experiencia y tecnología” dijo el presidente de Conafab. Además, hay esfuerzos y objetivos de exportar y de cumplir con los requisitos de los posibles clientes.