Minerales org√°nicos en la calidad de la c√°scara de huevo

La avicultura de postura comercial registra p√©rdidas econ√≥micas significativas debido a problemas de mala calidad de los huevos, para lo cual los minerales org√°nicos desempe√Īan un papel muy importante en las estrategias de nutrici√≥n.

Es de suma importancia el control de la calidad de la cáscara, dado que entre un 2 y 12 por ciento del total de los huevos producidos presenta problemas de cáscara entre la granja y el mercado consumidor
Es de suma importancia el control de la calidad de la c√°scara, dado que entre un 2 y 12 por ciento del total de los huevos producidos presenta problemas de c√°scara entre la granja y el mercado consumidor

La avicultura de postura comercial registra pérdidas económicas significativas debido a problemas de mala calidad de los huevos, en función principalmente de roturas causadas por la mala formación de la cáscara y/o por la ausencia de ésta. Para el productor, la característica de calidad más importante de los huevos es la consistencia de la cáscara, aspecto mercadológico que más pesa económicamente en el bolsillo, puesto que se dejan de comercializar millones de huevos o ven sus precios reducidos en función de problemas atribuidos a la cáscara. Desde el punto de vista económico, es de suma importancia el control de la calidad de ésta, dado que entre un 2 y 12 por ciento del total de los huevos producidos presenta problemas de cáscara entre la granja y el mercado consumidor, por lo que no se pueden comercializar.

Los factores causales interrelacionados y las p√©rdidas de calidad de la c√°scara no se pueden estimar f√°cilmente, debido a la dificultad en la obtenci√≥n de los √≠ndices que eval√ļan la extensi√≥n de estas p√©rdidas en la granja.

La identificaci√≥n de los factores que influyen en la calidad de los huevos en granjas de postura comercial y la b√ļsqueda de alternativas para corregirlos se tornan tareas diarias de la industria. Entre los principales aspectos relacionados con la calidad de la c√°scara de los huevos se cuentan la nutrici√≥n y la edad de las aves (Furtado et al., 2001).

Los avances en la nutrici√≥n y sus estrategias han contribuido fuertemente a mantener y mejorar la calidad de los huevos de las estirpes actuales. Es necesario que el ave reciba cantidades adecuadas de nutrientes, lo que incluye a los microminerales, dado que participan en una gran variedad de procesos bioqu√≠micos, al estar directamente relacionados con el crecimiento y al desarrollo del tejido √≥seo y la formaci√≥n de la c√°scara (Mayorka y Macari, 2002; Richards et al., 2010). Atender a los requerimientos de microminerales, en forma org√°nica, ha sido una pr√°ctica cada vez m√°s com√ļn adoptada por la industria que apunta a la mejor√≠a de la calidad de los huevos de las estirpes actuales.

Papel de los microminerales en la formación de la cáscara

Entre los microminerales se destacan el manganeso (Mn), el zinc (Zn) y el cobre (Cu). Estos microminerales son elementos esenciales necesarios en la alimentación de ponedoras, dado que, además de ser imprescindibles para el crecimiento de las aves, por su papel importante en el sistema inmunitario, el metabolismo de carbohidratos, y en la síntesis de proteínas y ácidos nucleicos, ejercen también funciones específicas en la formación ósea y de la cáscara de los huevos.

El Zn, como cofactor de la enzima anhidrasa carbónica uterina, presenta funciones importantes en el organismo de ponedoras, como la fijación del calcio en forma de carbonato de calcio en la cáscara de los huevos (Park et al., 2004). El Mn es un activador metálico de las enzimas glucosiltransferasa y fosfatasa alcalina, que están involucradas en la síntesis de mucopolisacáridos y glucoproteínas, las cuales contribuyen a la formación de la matriz orgánica de los huesos y de la cáscara de los huevos (Nys et al., 2003). El Cu es un elemento esencial para la reproducción, el crecimiento, el desarrollo del tejido conjuntivo y la pigmentación de la piel. Es un componente de proteínas sanguíneas como la eritrocupreína, encontrada en los eritrocitos, que ejerce funciones en muchos sistemas enzimáticos y, también, es esencial para la formación normal de los huesos. La carencia de Cu en dietas de ponedoras puede llevar a la producción de huevos con mala formación de cáscara y mayor incidencia de huevos sin cáscara (Guo et al., 2001).

Además de funciones específicas en la formación ósea y de la cáscara de los huevos, estos microelementos poseen otras funciones que son imprescindibles para un adecuado crecimiento y productividad de las aves (Vieira, 2008).

Calidad de la c√°scara con el uso de minerales org√°nicos

Los microminerales, en forma de sales, necesitan inicialmente solubilizarse para liberar los iones, para poder ser absorbidos en el lumen intestinal. Sin embargo, en forma iónica, los minerales pueden formar complejos con otros componentes de la dieta, lo cual dificulta o impide su absorción. De esta forma, es fácil sobreestimar el nivel de requerimientos de los microminerales en la dieta, lo que genera exceso de suministro y eliminación de los mismos en las excretas que contaminan el ambiente (Rutz et al., 2007).Asimismo, el uso de minerales en forma orgánica se ha difundido de manera amplia en la industria avícola, principalmente por la mayor biodisponibilidad de estos con relación a las fuentes inorgánicas.

En forma org√°nica, las mol√©culas de minerales se relacionan de forma qu√≠mica a las prote√≠nas y amino√°cidos, o en forma de bios√≠ntesis a derivados de levadura (en el caso del selenio), lo que impide que ocurran interacciones con otros minerales o componentes de la dieta a lo largo del tubo gastrointestinal. Con ello, hay un mayor aprovechamiento por el animal y menor excreci√≥n en el medio ambiente, adem√°s de contribuir con mejor desempe√Īo y calidad interna y externa de los huevos.

Es de larga data que investigadores ya hayan relatado una mejoría de la calidad de la cáscara al comparar el uso de minerales orgánicos contra los inorgánicos. Moreng (1992) obtuvo una mejoría en la resistencia a las roturas y una reducción significativa de los defectos de la cáscara cuando las aves recibieron zinc orgánico, comparativamente a la forma inorgánica. Stahl et al. (1986) observaron que el nivel de 30 mg/kg de Zn en el alimento balanceado fue suficiente para mantener la alta calidad de la cáscara. Scatolini (2007) observó que el uso de Mn, Zn y Cu en forma de proteínas, junto con hierro (Fe) y selenio (Se), mejoró el grosor, el porcentaje de cáscara y las unidades Haugh, en comparación con la fuente inorgánica de estos mismos elementos.

La deficiencia de Mn en dietas de ponedoras puede aumentar la incidencia de huevos de c√°scara fina. Fassani et al. (2000) citan que dietas con altos contenidos de calcio, que normalmente se utilizan en ponedoras, pueden interferir en el aprovechamiento de ese micromineral. Klecker et al. (2002) observaron que la utilizaci√≥n de fuentes org√°nicas de Zn y Mn en ponedoras afecta ben√©ficamente el desempe√Īo, el peso y el grosor de la c√°scara. Lundeen (2001) observ√≥ mejor√≠a en el porcentaje de la c√°scara en el per√≠odo de 40 a 60 semanas de edad de las aves al utilizar prote√≠na de Zn y Mn.

La carencia de Cu también puede determinar la producción de huevos con mala formación de la cáscara y mayor incidencia de huevos sin cáscara. Las dietas con deficiencia de este mineral son responsables de huesos frágiles y cartílagos espesos, así como de huevos con cáscaras frágiles por la mala formación de la membrana de la cáscara (Leeson y Summers, 2001).

Stefanello (2012) observó que la utilización de Mn, Zn y Cu, en forma de quelatos, resultó en una menor pérdida de huevos y mayor resistencia de la cáscara, pues la suplementación de la fuente orgánica proporcionó mejores resultados en comparación con la inorgánica.

Al trabajar Santos (2014) con la sustituci√≥n total y parcial de los minerales inorg√°nicos por org√°nicos, observ√≥ que para aves en reposici√≥n, aunque con dosis muy bajas y en este per√≠odo, al considerar la sustituci√≥n total de los inorg√°nicos, no se observ√≥ que el desempe√Īo de las aves se haya visto comprometido. Cuando midi√≥ las caracter√≠sticas de calidad de huevo, en ponedoras de 60 a 80 semanas, concluy√≥ que la relaci√≥n entre 50 por ciento de micromineral inorg√°nico y quelatado favoreci√≥ la calidad de la c√°scara y obtuvo efecto estad√≠stico positivo en cuanto al porcentaje de c√°scara, en comparaci√≥n con el tratamiento 100 por ciento inorg√°nico.

Figueiredo J√ļnior et. al (2013), tambi√©n trabajaron con el concepto de sustituci√≥n total en gallinas de 68 a 88 semanas; obtuvieron una mejora estad√≠stica para la producci√≥n, peso y porcentaje de c√°scara de huevo, cuando utilizaron 33 por ciento de los minerales inorg√°nicos en forma org√°nica, en comparaci√≥n con la utilizaci√≥n del 100 por ciento inorg√°nico.

Repercusión en el campo

En los √ļltimos a√Īos aument√≥ el inter√©s en la suplementaci√≥n diet√©tica de fuentes org√°nicas para ponedoras, y los resultados en campo han comprobado su eficiencia y constancia en los datos obtenidos.

El marketing positivo que se ha realizado, que muestra a la poblaci√≥n las ventajas nutricionales y en consecuencia, al romperse el ‚Äúmito‚ÄĚ de que el huevo hace mal a la salud, han influido en el grado de aceptaci√≥n del huevo en el mercado. Sin embargo, la calidad interna depende fundamentalmente de las condiciones de la c√°scara y de las condiciones de almacenamiento. Esto ha justificado que la industria recurra a estrategias nutricionales que minimicen el impacto de la p√©rdida de huevos vendibles por problemas de c√°scara.

Diversos datos de campo, con el uso de minerales org√°nicos en forma de quelatos y levadura de selenio, han presentado resultados con mejor√≠a en la calidad de la c√°scara, en que la disminuci√≥n obtenida por grietas vari√≥ de 2 a 8 por ciento, con un promedio de mejor√≠a de alrededor del 6 por ciento. La mayor parte de estos resultados positivos se debe a la estrategia de sustituci√≥n total de minerales inorg√°nicos por minerales org√°nicos, con la garant√≠a de que los niveles trabajados suministran eficientemente los requerimientos del animal. Al proporcionar una dieta con microminerales 100 por ciento org√°nicos al animal, es posible optimizar varios √≠ndices de desempe√Īo, entre ellos: conversi√≥n alimenticia, calidad del emplume, calidad de la canal, calidad interna y externa de huevos y adem√°s contribuir para mejorar la capacidad antioxidante y el valor nutricional de la carne y huevos.

Estrés por calor

La aceptaci√≥n de este nuevo concepto, en el campo, ha sido bastante positiva. En per√≠odos de altas temperaturas, es com√ļn la p√©rdida de calidad de la c√°scara, es donde la utilizaci√≥n de una premezcla micromineral org√°nica ha presentado excelentes respuestas, referentes a la calidad de la c√°scara. Datos de estudios comprobaron que el Mn, por ejemplo, present√≥ mayor biodisponibilidad en aves cuando se someten a estr√©s por calor, con lo que se concluye que el quelato puede mejorar la disponibilidad de los minerales cuando las aves se someten a altas temperaturas (Smith et al., 1995). Tambi√©n la ca√≠da en el consumo, que ocurre en los per√≠odos de altas temperaturas, justifica el uso de minerales m√°s biodisponibles, lo que s√≥lo es posible cuando est√°n en la forma org√°nica.

La calidad de la c√°scara es de primordial importancia para la cadena productiva de los huevos. Los defectos en la calidad de la c√°scara pueden causar da√Īos importantes a la industria de huevos comerciales, lo que representa p√©rdidas de hasta el 12 por ciento, en funci√≥n de la edad del ave. Por ello, se han considerado diferentes estrategias para mejorar esa calidad, como las mejor√≠as nutricionales, principalmente en cuanto a la nutrici√≥n mineral.

Conclusiones

A partir de la observaci√≥n de los resultados de estudios en los √ļltimos 30 a√Īos, es notable la superioridad de biodisponibilidad de los quelatos, en comparaci√≥n con las sales.

Con la importancia de la producción de huevos que Latinoamérica ocupa actualmente, se hace necesario el uso de estrategias nutricionales que minimicen la pérdida de la rentabilidad y productividad por problemas relacionados con la mala calidad de cáscara.

La utilizaci√≥n de microminerales org√°nicos, en sustituci√≥n de los inorg√°nicos, ha atendido las expectativas que el productor de huevos puede medir: la calidad de la c√°scara. 

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