Los robots en producción avícola transformarán al sector

El uso de robots en la producción de pollo y huevo puede mejorar la eficiencia en la aplicación de vacunas y el saneamiento en el vacío sanitario, además de aumentar el bienestar avícola y del trabajador.

Tanto el saneamiento, como la escarificación se pueden hacer en presencia de las aves con el robot Octopus. | Foto cortesía de Octopus Robots
Tanto el saneamiento, como la escarificación se pueden hacer en presencia de las aves con el robot Octopus. | Foto cortesía de Octopus Robots

De acuerdo con Research and Markets, se pronostica que el mercado de robots en la agricultura alcance los US$11,050 millones de dólares en 2023 y aunque, para muchos, los robots puedan parecer algo de ciencia ficción, actualmente están presentes en la producción de pollo y huevo.

Los debates en la exposición SPACE indican que la robótica no sólo transformaría la eficiencia en la producción animal, sino que, en vez de ser una tecnología a la cual temer, su uso podría hacer más atractiva a la industria agropecuaria, para transformar por completo el papel de los productores, al encargarse de las actividades que son repetitivas o aburridas.

Podría mejorar no solo las vidas de los productores. En lo que se refiere a la avicultura y ganadería, el uso de los robots puede mejorar el bienestar, al reducir el contacto con el ser humano. Además, se da un paso adelante en la bioseguridad de la granja, pues hay menor presencia humana en contacto con las aves.

Se espera que la evolución de la industria robótica agrícola gane ritmo. Los productores avícolas y de huevos deben mantenerse al corriente de los cambios y adoptar nuevas tecnologías, y conforme el sector madura, los productores necesitarán orientar cómo serán exactamente los robots del futuro y cómo se integrarán dentro de los métodos de producción que la sociedad considere aceptables.

¿Amigo o enemigo?

Aunque tal vez existan muchos factores positivos para usar robots en la granja, también existen riesgos de varios factores negativos. Por ejemplo, la sociedad ya de por sí está muy desconectada de la producción animal, por lo que el uso de los robots puede acelerar esta tendencia. Para contrarrestarlo, el productor necesitará ser un mejor comunicador, no sólo para disipar las preocupaciones que expresa el público, sino también para garantizar que los robots realicen exactamente las tareas que se les asigne.

Entre los robots que ya se comercializan para la producción avícola estuvieron en SPACE

Octopus Scarifier 

Se dice que el Octopus Scarifier es el primer robot de su tipo en el mundo, diseñado para airear la cama, sanear, desinfectar y monitorear las instalaciones. 

El robot es modular. Cuenta con avanzados sistemas de comunicación y navegación equiparables a los de los vehículos autónomos. “Su tecnología es más avanzada, más cercana a la de un automóvil sin conductor, que a la de una aspiradora robot”, dice Marie Somville, gerente de Octopus Robots para España y Latinoamérica. 

Tiene movilidad, es inteligente, es autónomo, se recarga a sí mismo y puede funcionar las 24 horas de los siete días de la semana; su escarificador especial voltea y airea todo tipo de camas. También registra continuamente los niveles de temperatura, humedad, dióxido de carbono, ruido y luz en el interior. 

El Octopus Scarifier puede equiparse con varios módulos, diseñados para descontaminar estructuras y administrar medicamentos o vacunas líquidas. “Tanto el saneamiento como la escarificación se pueden hacer en presencia de las aves”, señala Somville. “Podemos añadir aceites esenciales, que no son dañinos”. Y como se mueve con lentitud, no causa estrés en las aves. 

Cuenta con un módulo de descontaminación de casetas avícolas durante el vacío sanitario llamado Octopus Poultry Safe. La gran ventaja de este robot es que, al ser autónomo, va cartografiando con sumo cuidado el suelo para saber dónde ya ha pasado y dónde no. 

El módulo de atomización se usa para aplicar vacunas mediante una técnica patentada que atomiza una nube seca que no humedece la cama, lo que evita problemas de bacterias y hongos. 

Sus fabricantes hacen notar que el robot contribuye a mejorar el bienestar y reducir la mortalidad, ya que al voltear y ventilar la cama se ayuda a prevenir la aparición de aspergilosis, pododermatitis y lesiones de la articulación del tarso y de pechuga, lo cual puede llevar a mortalidad y disminución de la calificación en el procesamiento. 

La aireación habitual de la cama inhibe también la fermentación y reduce los niveles de amoniaco, mientras que la aplicación directa de biocidas en la cama volteada puede reducir el desafío bacteriano, que cada vez es más importante por las preocupaciones sobre el uso excesivo de antibióticos y el aumento en la resistencia a éstos. 

Por último, se reduce la carga de trabajo pesada y se hace más eficiente la aplicación de las vacunas o la descontaminación por el mapeo que realiza. Además, como la atomización es muy fina, penetra por todos lados. 

Spoutnic 

El Spoutnic, producido por Tibot Technologies, es la creación de una pareja dueña de una parvada de reproductoras ligeras, que fue ideado luego de que la esposa desarrollara problemas de salud y no pudiera caminar las aves dentro de la caseta para evitar que las gallinas pusieran en el suelo. 

El Spoutnic puede moverse al azar en toda la caseta, lo que obliga a que las aves se muevan. Además de moverse a través de las casetas avícolas, está equipado con luces y sonidos de diferentes frecuencias para evitar que las aves se acostumbren a él. El trabajo con un equipo de investigadores de la universidad resultó en varias combinaciones de luces y sonidos que pueden cambiarse con el tiempo. Incluso, se puede usar música. 

El robot se puede mover a diferentes velocidades y puede pasar sobre los huevos sin romperlos. También ayuda a remover la cama. 

El Spoutnic evita que se pongan huevos en el suelo y motiva a las ponedoras a que pongan en los nidales. En países como Francia, aquellos huevos que se ponen en el suelo tienen que descartarse de la comercialización. Se calcula que por cada seis mil gallinas se ponen unos mil a mil doscientos huevos en el suelo, lo cual se puede reducir de un 23 por ciento a un 32 por ciento con este robot. 

Pero también ofrece otros beneficios: al hacer que se muevan las aves, existe una mejora no solo en ganancia de peso, sino también en salud, además de que los movimientos al azar del Spoutnic no generan estrés ni pánico en las aves. La mortalidad también se ve reducida. 

Este robot se carga directamente en la electricidad cada dos o tres días. Una vez cargado, el Spoutnic garantiza ocho horas de desempeño, aunque puede extenderse a catorce o quince horas. 

Otras ventajas que presenta es que el tiempo que dedica el trabajador en caminar para hacer que se muevan las aves, puede dedicarse a labores de mayor valor agregado.

Lea el reporte completo en Industria Avícola Febrero 2018.

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