Este nuevo estudio, Francois-Xavier Weill y Simon Le Hello, del Instituto Pasteur, analizaron datos de países europeos y de Estados Unidos y encontraron 489 casos informados de la superbacteria Salmonella Kentucky. La cantidad de casos ha ascendido de forma anual, desde tres en 2002 a 174 en 2008.

Los expertos dijeron que las primeras infecciones parecían haberse ocasionado en Egipto entre 2002 y 2005, pero desde 2006 los casos también se produjeron en varias partes de África y Oriente.

Como parte del estudio, la superbacteria de Salmonella Kentucky también se aisló en pollos y pavos de Etiopía, Marruecos y Nigeria, lo que sugiere que "las aves son un agente importante de infección", indicó el equipo.

Los autores añadieron que el uso común de antibióticos en la producción de pollos y pavos en Nigeria y Marruecos "habría contribuido a su rápida expansión".

Los científicos franceses dirigieron que en el estudio también observaron datos de Norteamérica y señalaron que los informes de infección en Canadá y la contaminación de alimentos importados en Estados Unidos sugieren que la cepa ya ha alcanzado esa región.

La investigación se publicó, mientras los funcionarios de salud de Estados Unidos informaban de un brote multiestatal de otra cepa de Salmonella resistente a antibióticos, llamada S. Heidelberg, que hasta el momento se han enfermado a 77 personas y causado la muerte de una persona.

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Las infecciones por Salmonella son un problema de salud pública en todo el mundo. En América del Norte se producen cada año alrededor de 1.7 millones de infecciones. En 27 países de Europa se registraron más de 1.6 millones de casos entre 1999 y 2008.

A pesar que las infecciones por Salmonella provocan sólo gastroenteritis leve con dolor de estómago, fiebre y diarrea, las personas mayores o con sistemas inmunológicos débiles corren más riesgo de enfermar gravemente por la bacteria.

Esas infecciones más graves se suelen tratar con una clase de antibióticos cuyo exponente más común es la ciprofloxacina, originalmente diseñada por Bayer y actualmente disponible como genérico.

Pero como sucede con muchas bacterias, han aparecido infecciones con cepas resistentes a múltiples fármacos -o "superbacterias"-, que han encontrado nuevas maneras de evitar la acción terapéutica. Esas cepas se pueden expandir en los alimentos y de una persona a otra.

"La ausencia de viajes internacionales informados en aproximadamente 10% de los pacientes sugiere que las infecciones también se habrían ocasionado en Europa a través del consumo de alimentos importados contaminados o por contaminaciones secundarias", escribieron los investigadores.

"Esperamos que esta publicación despierte conciencia entre las autoridades nacionales e internacionales de salud, alimentación y agricultura, para que tomen las medidas de control necesarias y detengan la diseminación de esta cepa antes de que se expanda a nivel global", concluyeron los científicos franceses.