México se enfrenta a una crisis económica de grandes proporciones, debido a que el brote del virus H1N1 en abril agravó el impacto de la crisis económica mundial en el país. A mediados de mayo, el Secretario de Hacienda Agustín Carstens en una conferencia de prensa admitió a regañadientes que México podría experimentar una contracción del 5.5% del PIB este año, lo que trae recuerdos de la crisis que vino después de la devaluación del peso de 1994.

La economía mexicana ya se ha rezagado debido al empeoramiento de la actividad económica mundial, particularmente en EUA. "A principios del año, el gobierno federal proyectaba que el PIB podría aumentar en 1.8% en 2009", dijo el periódico Excélsior de la Ciudad de México. Pero el 19 de mayo, Carstens le dijo a los reporteros: "La disminución anual del PIB para 2009 se va tener que ajustar a alrededor del 5.5%".

El ajuste a la baja, es hasta cierto punto, debido al reciente brote del virus H1N1, que forzó a la actividad económica a detenerse casi por completo a finales de abril y principios de mayo. 

Algunos analistas predicen que el empeoramiento económico no tiene nada que envidiarle a la crisis de mediados de la década de 1990, cuando una repentina devaluación del peso causó que se desplomara la economía mexicana, según SourceMex.