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7 de febrero de 2012

Cómo controlar las variables que afectan la calidad del aire en un galón avícola

Estudio de la Universidad de Georgia muestra como se puede obtener una mejor calidad del aire con una ventilación mínima en una granja de aves.

Una investigación realizada en la Universidad de Georgia en EUA, por los especialistas Michael Czaric y Brian Fairchil, indica cuales son las variables a considerar para obtener una calidad de aire óptima con una ventilación mínima, ya que ésta es crucial para el productor avícola en su balance final.

Ellos explican en este estudio que ventilar durante períodos de clima frío es complicado, ya que la escasa ventilación puede llevar a una pobre calidad del aire y cama, resultando en problemas de salud y rendimiento en las aves. Y por otra parte, la ventilación en exceso puede conducir a corrientes de aire, condiciones de levantamiento de polvo y altos costos de calefacción. Para determinar el mejor tiempo de ejecución de un ventilador para una ventilación mínima, lo ideal sería que los encargados de las granjas monitorearan las tres variables más importantes de calidad del aire: dióxido de carbono, amoníaco y la humedad relativa.

Dióxido de carbono

El dióxido de carbono se produce tanto por las aves como por el sistema de calefacción del galpón. Las altas concentraciones de dióxido de carbono pueden provocar pollitos letárgicos y reducir la ganancia de peso, por lo tanto, se debe mantener por debajo de 5,000 ppm (idealmente por debajo de 3,500 ppm).

Concentración de amoniaco

Las altas concentraciones de amoníaco pueden producir pobres conversiones alimenticias, reducción en la ganancia de peso, y una mayor susceptibilidad a enfermedades. Con el fin de maximizar el rendimiento del ave y la salud, las concentraciones de amoníaco se deben mantener por debajo de 30 ppm (idealmente por debajo de 20 ppm) durante toda la parvada.

Humedad relativa

Por último, pero no menos importante, la humedad relativa se debe mantener entre 50 por ciento y 70 por ciento. Debido a que humedades relativas más bajas tienden a repercutir en un galpón con polvo y en altos costos de calefacción, mientras que humedades relativas más altas pueden conducir a mojar la cama y a altas concentraciones de amoníaco.

Dispositivos para medir las variables

Tener dispositivos para medir el dióxido de carbono, amoníaco y la humedad relativa permite a los encargados de las granjas poner los ventiladores al mínimo para que ventilen lo suficiente como para mantener la calidad de aire adecuada, sin más ventilación y no elevar los costos de calefacción.

Conclusión

Aunque todavía no hay una correlación exacta entre la humedad relativa, amoniaco, y dióxido de carbono, las relaciones son lo suficientemente consistentes como para indicar que cuando la humedad relativa es de 60 por ciento ó inferior se mantiene la calidad del aire y tiende a estar dentro de límites aceptables. A la inversa, una humedad relativa de 70 por ciento ó superior tiende a ser un indicador bastante preciso de mala calidad del aire. Durante el período de cría, la relación entre las variables no son tan fuertes así que los productores tienen que estar conscientes que los niveles de amoníaco o dióxido de carbono aún pueden estar en niveles perjudiciales, incluso si la humedad relativa es inferior a 60 por ciento.

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