Según el último comunicado de la Unión Nacional de Avicultores de México, en las próximas tres semanas (entre la última semana de julio y la primera de agosto) estarán a disposición 80 millones de vacunas contra el virus de la influenza aviar H7N3, las cuales fabricarán cuatro laboratorios mexicanos. La misma UNA las administrarán y aplicará, en coordinación y previa autorización de Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Senasica, y en cumplimiento de los protocolos de bioseguridad establecidos en las normas zoosanitarias.

El Lic. Sergio Chávez acertadamente señaló que “el tiempo de producción estimado está muy por debajo del promedio que generalmente requiere todo el proceso de desarrollo de investigación y fabricación de una vacuna de estas características, que es de por lo menos seis meses. La investigación de los científicos mexicanos del Senasica y de la Productora Nacional de Biólogos Veterinarios, Pronabive, ambas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Sagarpa, para obtener la semilla vacunal es un logro que aporta un gran avance en el control de este brote”.

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Las primeras dosis se van a suministrar en las granjas avícolas ubicadas dentro del cerco sanitario, en la población de aves sanas que están bajo riesgo sanitario. Las granjas que apliquen la vacuna permanecerán bajo cuarentena hasta que finalice la vida productiva de las aves, para después llevar a cabo la despoblación y así poder erradicar el virus.

La UNA está preparada para llevar a cabo todo el proceso de vacunación. El total de aves en el foco y perifoco inicial es de 16.5 millones de aves, por lo que cuentan con la capacidad suficiente para garantizar que la población aviar sana quede protegida.