Es difícil que los BRIC mantengan la cabeza agachada. A comienzos de este año, Brasil, Rusia, India, China y otros mercados emergentes tuvieron dificultades para entrar en acción. Las inquietudes acerca de la inflación, la agitación social en Medio Oriente y África del Norte y el terremoto acompañado de tsunami en Japón conspiraron para empujar a los inversionistas a las cálidas y acogedoras garras de los mercados.