En agosto del año pasado, una delegación técnica estadounidense revisó los procesos de calidad e inocuidad de la hondureña Compañía Avícola de Centroamérica (Cadeca), que aspira a convertirse en un proveedor más del mercado norteamericano, para lo cual se ha preparado e invertido durante la última década. En un principio, se pensó que la autorización para exportar tardaría “un par de meses”, pero el 11 de mayo de este año, el diario hondureño La Prensa publicó que “los envíos de pollo a Estados Unidos de América se retrasan hasta fin de año”, y para ello citó al productor Farid Kattum, miembro de la Federación de Avicultores de Honduras (Fedavih).

Aseguró el directivo que “ahora estamos departamentalizando el país para certificarlo y después exportar. Eso nos va a tomar por lo menos seis meses. La nueva fecha para estar en posición de exportar se corre ahora a diciembre de este año, o posiblemente hasta enero de 2016”. Honduras exportó el año pasado un aproximado de 7 millones de dólares en carne de pollo, principalmente al mercado centroamericano, al que abastece también de huevos y pollos vivos. La proyección inicial, una vez comiencen los envíos, es exportar alrededor de 240,000 libras semanales al país del norte.

De darse la autorización para la llegada del pollo hondureño a EUA, el gremio avícola proyecta crecimientos anuales entre el 10 y el 15 por ciento, “porque las exportaciones podrían alcanzar los 50 millones de dólares en ingresos en 2016”. Para el sector avícola hondureño, la certificación de Estados Unidos será la carta de presentación para poder aspirar a competir en otros grandes mercados como el Caribe, Sudamérica y Europa. “La certificación de Estados Unidos avalará nuestros procesos en el mundo entero, así que los productores tendrán una serie de posibilidades hacia dónde crecer con la exportación de carne”.