En meses recientes han ocurrido muchos eventos significativos en Brasil los cuales vale pena discutir, aunque sea brevemente. Sin embargo, le dejaré al lector decidir qué es lo bueno, lo malo y lo feo, ya que todos interpretamos las noticias un poco diferente, dependiendo de nuestra perspectiva.

Hay tantas noticias de Brasil, que tengo que interrumpir mis comentarios sobre la Copa Mundial, algo que siempre me gusta hacer. Sin embargo, no puedo dejar de hacer algunos comentarios al respecto, comenzando en decir que estuve sorprendido, como el resto del mundo, que Brasil no haya ganado la Copa. Ni llegó a la final esperada contra Alemania o Argentina. Lo positivo para Brasil: sus partidos fueron divertidos y Ronaldo se queda como el máximo goleador de todos los tiempos. En general en esta copa, observé varias cosas de todos los equipos: Aunque hubieron muchas oportunidades de gol muchas se fallaron (no se sabía “terminar”), el arbitraje fue bastante malo como el Mundial pasado, había más jugadores chillones que nunca antes había visto en un Mundial, además de los jugadores que se portaron muy mal. En mi humilde opinión, uno de los mejores partidos, sino el mejor, fue Argentina contra México.

Adelante con los comentarios serios: La noticia más importante que salió de Brasil, y fueron muchas de importancia, fue el intento de Sadia de comprar a Perdigão. Aunque el episodio sólo duró pocos días, en los cuales Perdigão dos veces rechazó las ofertas de Sadia, el caso tomó un nivel de interés altísimo, no sólo en Brasil, sino en el resto del mundo también. Para repasar en forma breve: Sadia hizo una oferta no esperada por Perdigão para comprar la empresa, sin embargo la oferta fue demasiado baja para la mayoría de los accionistas de ésta, que inmediatamente la rechazaron. Esto fue seguido rápidamente por otra oferta más alta por Sadia, que otra vez fue rechazada por Perdigão. Al segundo rechazo, Sadia indicó que quitaba la oferta de venta permanentemente.

Ya se han escrito páginas sobre este caso, y se escribirán muchas más antes de que toda la especulación haya terminado. Sin embargo vale la pena resaltar los puntos más interesantes, comenzando con el porqué de la oferta de Sadia. La razón dada en la prensa fue que la adquisición le ayudaría a Sadia a acercarse a la meta de tomar la delantera a sus rivales internacionales, entre los que se incluye a Tyson Foods, el procesador de carne más grande del mundo. Al comprar Perdigão, Sadia se convertiría en la cuarta empresa exportadora más grande del Brasil y la cuarta empresa procesadora de carne más grande del mundo, detrás de Tyson, Smithfield Foods y Pilgrim’s Pride.

Sin embargo también existe la especulación de que Sadia sólo estaba tratando de protegerse de ser comprada por otra empresa más grande – al haber incorporado a Perdigão, sería demasiado difícil comprarla.

El segundo punto es que Perdigão no dijo “nunca”, sólo dijo, “no es suficiente”, que nos lleva a otro nivel de especulación, por lo que parece que esta empresa está en venta, por el precio adecuado.

Todo esto bajo el marco de un año bastante difícil para los avicultores brasileños, en términos de precios nacionales y de exportaciones.

A fin de cuentas, este caso nos deja la impresión de que el futuro de las dos empresas avícolas más grandes de Latinoamérica está a la expectativa, un concepto bastante incómodo para algunos.

Pasemos ahora a un caso que uno esperaría haber sido más importante, pero que no llegó a más: Newcastle en Brasil. El brote se reportó a principios de julio, debido a que se encontró la enfermedad en una granja de traspatio en el estado de Río Grande do Sul (RS). Unos 39 países han suspendido las importaciones de carne de pollo de RS, algo ciertamente negativo para el estado, pero que no se ha usado para detener todas las exportaciones de pollo de Brasil. RS es uno de los estados productores de pollo más grandes de Brasil, siendo ahí donde tiene sus operaciones Frangosul, la tercera empresa más grande del país y otros productores importantes como Avipal y Penasul Alimentos.

Aunque la enfermedad ha sido controlada, no será sino hasta finales de septiembre que se pueda decir que el problema ya no existe, de acuerdo a los protocolos internacionales.

En cuanto al mercado de exportación de pollo brasileño, este sigue con problemas, debido al menor consumo de países importadores en Europa y África provocado por el temor a la influencia aviar. Durante el primer semestre del año, Brasil exportó el 8.1% menos en volumen y 4.1% menos en valor en comparación al 2005. Las mayores pérdidas fueron en el pollo entero. Ya le es obvio a la industria que el gran éxito del 2005 no se va a repetir. ABEF (la Asociación Brasileña de Productores y Exportadores de Pollo) tiene dos escenarios para el resto del 2006, uno pesimista y uno optimista. La óptica pesimista dice que las tendencias que se han visto no van a cambiar, mientras que la perspectiva optimista indica que las exportaciones se incrementaran para fines de año. Sin embargo, ambas perspectivas ven pérdidas serias en comparación con el 2005: de 10.6% a 12.8% menos en volumen y de 10.1% a 16.8% menos en ingresos.

Para terminar, vale la pena tocar la falla de la última Ronda Doha de la OMC, que se suspendió a fines de julio por la falta de avances en el sector agropecuario, en términos de acceso a mercados y la reducción de subsidios nacionales. Brasil se sintió particularmente afectado, dado que entró a las negociaciones con mucha fuerza y esperanza, y salió sin cerrar ni un solo acuerdo comercial bilateral de importancia para los exportadores brasileños. El sector cárnico en particular entró con grandes expectativas y salió muy decepcionado.

Ahí lo tienen, los eventos más significativos que han ocurrido en Brasil en semanas recientes – le dejo al lector decidir que es lo bueno, lo malo y lo feo.