La valorización de la soja, el maíz y el trigo comenzaron la semana con nuevos precios al alza, debido a la creciente preocupación de operadores, inversores y países compradores de alimentos por las complicaciones climáticas que ya está generando el fenómeno “La Niña” en las diferentes regiones productiva del mundo.

Así la soja cerró el viernes en US$393 la tonelada, el mayor valor desde principios de diciembre, mientras el maíz superó la barrera de los US$200 y marcó un nuevo máximo en dos años.

A la extensa sequía en Rusia que derivó en un cierre de exportaciones trigueras de ese país, y que hizo que el cereal se ubicara en torno a US$270 la tonelada, un máximo en dos años, se sumaron nuevos temores sobre problemas climáticos en Ucrania, China y hasta en Brasil.

Es así como, lo sojeros del principal socio de Argentina en el Mercosur comenzaron a limitar sus ventas de la oleaginosa de la cosecha previa, que fue récord de 68,5 millones de toneladas, ante la falta de lluvias registradas, a menos de un mes que comience la siembra de la oleaginosa. Los productores de soja brasileños quieren tener una mayor precisión respecto del impacto que tendrá el fenómeno “La Niña” en la región, antes de desprenderse de todo el grano almacenado, calculado en 20% del total.

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Esta situación hizo que los precios a futuro de Chicago cerraran el viernes en los límites permitidos de alza: 3% ó 10 dólares la tonelada para la entrega en noviembre, el mayor valor desde principios de diciembre último para el contrato más activo. Y la perspectiva es que los contratos sigan en ascenso ante la falta de pronósticos de lluvias en las zonas productivas de Brasil al menos hasta la primera semana de octubre. Si bien todavía no se conocen previsiones sobre la Argentina, se espera que “La Niña” también golpee la cosecha gruesa –soja y maíz principalmente–, por lo que el cereal futuro se negociaba en la ciudad de Rosario, Argentina, en aproximadamente US$140 la tonelada.

Mientras que en Chicago, el interés de los inversores y fondos especulativos se están resguardando de las eventualidades climáticas que se pronostican que puede sufrir China en las próximas semanas, debido a heladas que perjudiquen su cosecha de soja y maíz. Si esta situación ocurre, los chinos necesitarán abastecerse aún más en el exterior para satisfacer su demanda de granos y oleaginosas. La combinación de ambas preocupaciones hizo que los fondos compraran el viernes 7.000 contratos sojeros en Chicago.

En el caso del maíz, la previsión de menor cereal estadounidense y mayores compras chinas llevó a los fondos a comprar 40.000 contratos del cereal.