Los rusos han endurecido las negociaciones para poner fin al embargo sobre la carne brasileña. En correspondencia al Ministerio de Agricultura, el Servicio Federal Veterinario de Rusia señaló las irregularidades detectadas desde el 13 de mayo en las unidades frigoríficas exportadoras de carne porcina, vacuno y aves en ocho estados.

Las ventas brasileñas de Mato Grosso, Paraná y Rio Grande do Sul están impedidas desde el 15 de junio. Y ahora las autoridades rusas advirtieron que sólo se reanudaran cuando Brasil responda de forma suficientemente adecuada y los porqués de la contaminación de la carne por bacterias coliformes, listeria, hongos, y microorganismos aerobios y anaerobios. Los rusos afirman que se tratan de sustancias "prohibidas y nocivas".

Los problemas fueron detectados en laboratorios rusos y se ha probado con varias docenas de "informes de expertos" enviados a la Secretaría de Defensa Agropecuaria. Las unidades son de Paraná, Rio Grande do Sul, Mato Grosso, Sao Paulo, Goias, Santa Catarina, Rondônia, Mato Grosso do Sul y Minas Gerais.

"Los hechos citados y los resultados poco satisfactorios de las inspecciones llevadas a cabo por expertos del Servicio Federal de Control Veterinario y Fitosanitario en 2011, demuestran un control insuficiente de los productos suministrados a la Federación Rusa de parte del servicio estatal brasileño de los Estados referidos", escribió el vice-director ruso del servicio ruso, Sr. Alexey Saurin, 29 de julio 2011.

El director del Departamento de Inspección de Productos de Origen Animal, Dipo, del Ministerio de Agricultura de Brasil, Luiz Carlos de Oliveira, señaló que el gobierno brasileño solicitó información a los rusos sobre el análisis de las sustancias encontradas en los 13 establecimientos. "Hemos hecho la solicitud tecnicamente, porque no se había identificado la partida, ni el lote, ni la empresa. No se nos dijo cual fue el análisis ni la cantidad." Sin embargo, los rusos han enviado todos los detalles – por empresa, Estado y certificado sanitario veterinario.

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En su defensa, Oliveira, afirma que los rusos dijeron haber encontrado sustancias, pero no especificaron cuáles. "El lenguaje es diferente. El término nocivo es todo aquello que está fuera de los patrones estándares, es decir, los microorganismos", dice. "Generalmente, esto no es indicativo de intoxicación y estamos pidiendo información de estos datos que ellos señalaron que poseían. No sabemos el resultado, ni la cantidad. Ni la especie e incluso el tipo de alimento".

El director dijo que había pedido información para saber cuál era la industria y el error detectado. Según él, Rusia quedó en enviar un documento con toda la información solicitada por el gobierno. "Ellos dijeron que habían enviado un archivo adjunto de 66 páginas con los análisis, pero aún no recibidos nada. Solamente dijeron que era un organismo mesófilo", agregó.

Además, aseguró que los rusos no cumplieron con el acuerdo firmado anteriormente. "Queremos fortalecer nuestra petición que se hizo a Rusia. Hicimos una propuesta que divide 88 establecimientos para la liberación inmediata de las exportaciones ya que el problema había sido resuelto y que las otras 37 siguieran restringidas temporalmente mientras se evaluaban los frigoríficos. Pero nuestra sorpresa fue la publicación de la lista de 37, y no de las 88".

Después de sufrir cuestionamientos técnicos, el Ministerio de Agricultura pidió la postergación de las restricciones temporales a las exportaciones de las 37 unidades frigoríficas. Varias industrias reclamaron la actitud unilateral de la SDA.