Biotecnología en el compostaje de la mortalidad

Los brotes sanitarios que impactan la producción avícola conllevan a otras necesidades. Una de ellas es la del procesamiento de las aves muertas en una granja, como el compostaje con enzimas que aquí se presenta.

Durante varios a√Īos, la biotecnolog√≠a ha generado soluciones pr√°cticas a un sinn√ļmero de necesidades en diversas √°reas del quehacer humano. El nivel de productividad que se ha logrado en la avicultura moderna ser√≠a dif√≠cil de entender sin la participaci√≥n de productos biotecnol√≥gicos, tales como: diversas vacunas, antimicrobianos, vitaminas, minerales, probi√≥ticos y enzimas.

En el caso de las enzimas, además de resaltar los beneficios económicos que genera su aplicación en nutrición animal, también es importante su relación con el cuidado del medio ambiente y una utilización más racional de los recursos naturales. La implementación de prácticas ecológicas en la producción animal está pasando progresivamente de ser optativa a ser una obligación; en principio por las repercusiones comerciales que esto tiene, y también por el creciente consenso de que es necesario asegurar desde hoy que las futuras generaciones cuenten con los recursos naturales para seguir produciendo sus alimentos.

La normatividad que va surgiendo para tener una producción avícola más amigable con el entorno genera nuevos desafíos; para muchos de estos la biotecnología tiene una respuesta. Entre las prácticas rutinarias que desde el punto de vista del cuidado ambiental y de la bioseguridad merecen una especial atención en las explotaciones avícolas, están la disposición de las mortalidades y el aprovechamiento de las plumas y vísceras que se generan en las plantas de sacrificio.

Para hablar específicamente de la disposición de las mortalidades, la industria avícola cuenta con alternativas diversas, como lo son: el enterramiento, la incineración, la descomposición anaerobia (uso de biodigestores), el ensilaje, el reciclado en plantas de rendimiento y el compostaje. Cada método tiene sus ventajas y desventajas desde el punto de vista económico, sanitario y ambiental. Por ejemplo, los dos métodos más utilizados debido a su relativa sencillez son el enterramiento y la incineración; ambos métodos sin embargo, son prácticas no deseables desde el punto de vista ecológico. Abordaremos con más detalle el método de compostaje, su relación con la biotecnología y el cuidado ambiental.

El compostaje

La actividad humana genera tanto a nivel dom√©stico como agropecuario e industrial, una gran diversidad de materiales org√°nicos (hojas, rastrojos, c√°scaras, basuras org√°nicas caseras, esti√©rcoles, mortalidades y residuos industriales org√°nicos) que como tales son de poco valor, pueden representar un problema de operatividad por sus grandes vol√ļmenes, e incluso pueden representar un riesgo sanitario.

Por dise√Īo de la naturaleza, diversos microorganismos de frecuencia natural son los encargados de los procesos de reciclaje de la materia org√°nica; mediante varias de sus enzimas, la degradan e integran al suelo en forma de elementos m√°s simples. La actividad de estas enzimas microbianas tendr√° una efectividad variable, principalmente en funci√≥n del tipo de enzimas producidas, sus concentraciones y las condiciones bajo las cuales se d√© la interacci√≥n con los diferentes materiales org√°nicos. Regularmente, la descomposici√≥n ocurre en un tiempo variable, como resultado de la actividad enzim√°tica secuencial de diferentes microorganismos.

El compostaje es una práctica que se basa en estos principios, sólo que es adaptable a una gama muy amplia de situaciones; es un proceso controlado y tiene un resultado predecible. Por definición, el compostaje es la descomposición biológica de desechos sólidos biodegradables bajo condiciones controladas, predominantemente aeróbicas; al punto de que los productos resultantes son suficientemente estables para su almacenamiento, manipulación y utilización segura por parte del hombre en prácticas agrícolas (generación de un producto inocuo con valor agregado).

Las condiciones ambientales, el tipo de residuo a tratar y la t√©cnica de compostaje empleada determinan la efectividad del proceso. De manera muy general, se debe favorecer el crecimiento y actividad de los microbios ofreciendo los sustratos (carbono y nitr√≥geno), agua y ox√≠geno en proporciones adecuadas. Los factores a monitorear y controlar en el proceso de compostaje son: la temperatura, la humedad, el pH, la oxigenaci√≥n, la relaci√≥n carbono:nitr√≥geno y el perfil de poblaci√≥n microbiana. En relaci√≥n con este √ļltimo aspecto, la adici√≥n de productos biotecnol√≥gicos (microbios y enzimas) dise√Īados espec√≠ficamente para estos fines, como algunas mezclas ya presentes en el medio, facilitan enormemente el proceso y permiten obtener un producto de alta calidad (fertilizante agr√≠cola).

La composta o humus es el material org√°nico que se obtiene como producto de esta acci√≥n microbiana controlada sobre los residuos org√°nicos. Este aporta elementos que mejoran las propiedades f√≠sicas, qu√≠micas y la actividad biol√≥gica del suelo. Reduce la densidad aparente, aumenta la porosidad, la permeabilidad y la capacidad de retenci√≥n de agua del suelo; aumenta tambi√©n el contenido de nutrientes (N, P, K) y micronutrientes; act√ļa como soporte y alimento de los microorganismos que viven a expensas de los humus y contribuyen a su mineralizaci√≥n, siendo estos microorganismos indicadores de la fertilidad del suelo.

Manejo ecológico de las mortalidades

La disposici√≥n de las mortalidades que acompa√Īan al proceso normal de producci√≥n av√≠cola, debe realizarse regularmente dentro de las primeras 24 a 48 horas de ocurrida la muerte de las aves, en t√©rminos pr√°cticos, al menos una vez al d√≠a y con m√©todos que impidan la diseminaci√≥n de microorganismos pat√≥genos hacia las aves sanas, as√≠ como la proliferaci√≥n de fauna nociva.

Se considera al compostaje como un m√©todo seguro, ecol√≥gico y razonablemente econ√≥mico de disposici√≥n de aves muertas. Es el m√©todo m√°s ampliamente usado en zonas geogr√°ficas con restricciones ambientales y es compatible con las exigencias sanitarias de la avicultura moderna. Cuando el proceso se lleva adecuadamente, se genera la temperatura necesaria para la efectiva degradaci√≥n de la materia org√°nica sin la emisi√≥n de olores caracter√≠sticos de los cad√°veres en descomposici√≥n, se consigue la eliminaci√≥n de larvas e insectos adultos, as√≠ como de microbios pat√≥genos asociados normalmente con enfermedades en las aves (E. coli, Gumboro, Newcastle, influenza); tambi√©n se evita la proliferaci√≥n de vectores indeseables en las granjas (moscas, roedores, aves de rapi√Īa, perros, etc√©tera).

Para que este m√©todo sea efectivamente ecol√≥gico, hay que ubicar el √°rea de compostaje en un sitio aislado de las aves vivas, los caminos principales de las granjas, las casas de los operarios y los dep√≥sitos de agua y alimento. Dise√Īar la instalaci√≥n con f√°cil acceso, buena ventilaci√≥n, protegida de la lluvia y la fauna nociva; con dimensiones adecuadas al tama√Īo de la granja y los porcentajes habituales de mortalidad; asegurando tambi√©n que no se contaminar√°n los suelos y mantos fre√°ticos.

Compostaje de mortalidades

Existen dos métodos generales de compostaje aplicables a la mortalidad, uno es el apilamiento y otro es el encajonamiento. El principio es el mismo, sólo que el método de encajonamiento requiere un poco más de inversión y mano de obra, pero permite una mejor control sobre la fauna nociva.

De las variables a monitorear, espec√≠ficamente hablamos de tener una proporci√≥n C:N de 30:1. Puesto que los cad√°veres tienen una proporci√≥n C:N de 5:1, es necesario adicionar materiales con mayor proporci√≥n de carbono, por ejemplo, la pollinaza (tiene una relaci√≥n C:N de 7-25:1) y la paja (80:1). Estas fuentes de carbono tambi√©n sirven como agentes de volumen para permitir la formaci√≥n de poros en la pila y favorecer la oxigenaci√≥n del material. No hay una recomendaci√≥n puntual, pero para lograr una relaci√≥n C:N adecuada para un buen compostaje, se puede trabajar una proporci√≥n de 2 vol√ļmenes de pollinaza, un volumen de cad√°veres y paja adicional. Otras fuentes recomiendan que por cada unidad de peso de mortalidad, se incorpore 1.2 unidades de pollinaza, 0.1 unidades de paja o aserr√≠n y 0.50 a 0.75 unidades de agua. Una opci√≥n m√°s indica que por cada unidad de peso de mortalidad, se incorporen de 2 a 4 unidades de pollinaza, de 0 a 0.4 unidades de material fibroso y de 0 a 1 unidades de agua. La pr√°ctica nos permitir√° definir la mejor combinaci√≥n bajo las condiciones de cada explotaci√≥n.

En relaci√≥n con la temperatura, hay que revisarla diariamente o cada tercer d√≠a, seg√ļn la experiencia con el proceso; usualmente con buena actividad microbiana se llega a los 55-65C en los primeros dos d√≠as de compostaje y a los 7-10 d√≠as debe estar entre 60-70C (el control de larvas de moscas y de microorganismos pat√≥genos se consigue manteniendo varios d√≠as estas temperaturas). No deben rebasarse los 75C, pues esto es indicativo de riesgo de combusti√≥n espont√°nea (v√©ase la fig. 1).

La humedad debe rondar el 40-50 por ciento y la adici√≥n de agua depender√° del tama√Īo de las aves a procesar, el contenido de humedad de la pollinaza y de la fuente de carbono que agrega volumen (paja, aserr√≠n, etc.). Cuando la humedad es adecuada, no escurre agua al tomar una porci√≥n, y tiende a conservar su forma al depositarla y vaciarla de un balde.

Espacio necesario

En cuanto al espacio, se considera como regla general que por cada libra de mortalidad se contemplen 1 pie3 de espacio para compostaje. Para una granja de pollo de engorda con 100,000 aves, se estima un espacio de compostaje de 1,440 pie3 (si se usa un proceso de dos etapas se utilizar√≠a el doble de este espacio).

Cuando se trabajan cajones para compostaje, se recomienda una altura no mayor a 1.60 m. Para permitir una buena ventilación, debe contar con un techo y este con un alerón de mínimo 1 m, para evitar que el material de la composta se humedezca, se deben de colocar cunetas alrededor del cajón para el manejo de las lluvias, todo esto en un piso aplanado con pendiente del centro hacia el extremo del 3 por ciento.

El proceso de llenado de cajones inicia con la aplicación de una capa gruesa (25 a 30 cm) de pollinaza, seguido por la aplicación de una capa delgada de material fibroso (15 cm). Posteriormente, se coloca una capa de cadáveres, no encimados, y evitando colocarlos a menos de 15 cm de las paredes del cajón. Acto seguido se asperja agua para humedecer los cadáveres, considerando la información antes citada. Para optimizar el proceso, se puede adicionar con el agua el producto para compostaje elegido a la dosis recomendada por el fabricante. Después, se cubre completamente la mortalidad con una capa de pollinaza, aproximadamente del doble de altura que tenga la capa de cadáveres de aves; nuevamente se coloca una capa delgada de material fibroso, una capa de cadáveres, y así sucesivamente hasta lograr la altura recomendada (véase la fig. 2). La capa final debe ser de pollinaza (25 a 30 cm de alto).

No debe olvidarse que el manejo del material est√° orientado a optimizar la actividad de los microbios cuya fuente original es la cama o pollinaza y que la adici√≥n de productos dise√Īados especialmente para estos fines facilita enormemente el proceso y mejora la calidad de la composta. El monitoreo del proceso indicar√° la eventual necesidad de voltear la composta, agregar m√°s material fibroso, pollinaza o agua.

Es frecuente que se maneje un sistema de doble proceso, donde después de 1 a 3 semanas del compostaje inicial, el material se pasa a otro cajón (oxigenación y homogenización del material) y durante este paso se hacen los ajustes pertinentes para asegurar un buen compostaje.

Al final, con la adici√≥n de un producto para composteo, este segundo paso no ser√° necesario (el monitoreo de las variables antes se√Īaladas dar√° la pauta para hacer o no el cambio del material a otro caj√≥n).

Los productos en el mercado actual contienen bacterias benéficas y enzimas que aceleran la biodegradación de residuos orgánicos animales o vegetales (fibra, carbohidratos, proteínas), lo que permite una disposición ecológica de las mortalidades y genera una fuente de nutrientes para mejorar la calidad de los suelos. El tiempo que lleva el proceso convencional de compostaje se reduce en aproximadamente 30 por ciento, sin detrimento de la calidad de la composta. Los productos para compostaje deben de permitir finalizar el proceso en 60 días, sin la adición de extra de humedad, volteo o incluso una dosis extra de producto.

La composta de calidad puede transportarse fuera de las granjas para usarse como abono, tal como se hace para la cama de las aves. En el cuadro 1 se muestra su composición. Algunas autoridades recomiendan que le material sea expuesto a dos ciclos de calor (compostaje de dos procesos consecutivos).

Conclusiones

La avicultura moderna enfrenta diversos retos, donde la incorporaci√≥n de tecnolog√≠as que la doten de un car√°cter ecol√≥gico cobra paulatinamente m√°s relevancia. El compostaje de mortalidades es una alternativa vers√°til para el manejo ecol√≥gico y sanitario de las mortalidades de las granjas. Muchos factores tienen que cuidarse para lograr un compostaje adecuado; para agilizar el proceso y dotar de m√°s calidad a la composta resultante, es muy conveniente la utilizaci√≥n de productos biotecnol√≥gicos a base de microbios ben√©ficos y enzimas, dise√Īados espec√≠ficamente para estas funciones.

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