Sólo se necesita de un día para poder transformar 50 toneladas de gallinaza y aserrín en 35 toneladas de fertilizante orgánico rico en nutrientes y sin patógenos, gracias a la tecnología de digestión termofílica rápida, un nuevo método para convertir grandes cantidades de residuos orgánicos generados por la agroindustria y la producción animal comercial en un fertilizante inodoro en polvo.

Digestión termofílica vs. compostaje

El método más convencional y común de eliminación del estiércol, pollinaza o gallinaza consiste en echar este residuo en zanjas y dejar que se descomponga en el transcurso de unos meses: lo que llamamos compostaje. Sin embargo, además de ocupar mucho espacio en la tierra y de tardarse mucho tiempo, este método también es propenso a causar brotes de enfermedades, igual que lo que ocurrió recientemente con el nuevo brote de influenza aviar, que ocasionó que millones de aves expuestas se tuvieran que sacrificar.

Cómo funciona

Esta tecnología ofrece una solución sencilla a los problemas que enfrentan muchas empresas agropecuarias cuando buscan cómo eliminar residuos. Originaria de Singapur, este proceso tecnológico procesa residuos a altas temperaturas, en torno a los 80C durante un lapso de 24 horas. Las altas temperaturas eliminan todos los patógenos dañinos, huevos de insectos, malas hierbas, semillas y larvas, con lo que el producto final queda completamente inocuo para su utilización.

El sistema funciona con una cámara (o digestor) especialmente diseñada en el que se mezcla una amplia variedad de residuos con una amalgama de enzimas. Hasta ahora, es la tecnología más rápida que hay en el mercado para la industria del tratamiento de residuos orgánicos. Ha tenido una amplia aceptación en la industria pecuaria, además de otras industrias como la horticultura, agricultura y del tratamiento de basura. Con este sistema, pueden procesarse residuos como el estiércol animal, cama avícola, residuos de mataderos y desechos de incubadoras.

Una solución en el horizonte

Con la tendencia de las reglamentaciones gubernamentales cada vez más estrictas sobre la eliminación de desechos de aves, el avicultor está en la búsqueda de formas confiables y sustentables del tratamiento de residuos. Uno de estos ejemplos es una granja avícola de ponedoras de Australia, con cerca de 300,000 aves en 4 casetas o galpones. Esta empresa ha adoptado el sistema de digestión termofílica rápida para solucionar con eficacia su problema de residuos.

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Con 15 toneladas de estiércol al día, la granja se ha dado cuenta de que el compostaje no es una solución, ya que necesita de mucho tiempo y es costosa debido a la gran extensión de tierra. Mediante la digestión termofílica rápida, pueden tratar la gallinaza, la mortalidad y los desechos de cartón en el menor tiempo posible, al tiempo que cumplen con los requisitos de las normas de reglamentación.

Ingresos extras

Con este sistema, no sólo el productor o el empleado encargado de residuos resuelve el problema de la eliminación de desechos de una manera inocua, higiénica y ecológica, sino que el producto final puede comercializarse y venderse para generar una entrada alternativa de ingresos sustancial y sustentable. El costo del sistema se puede recuperar en los dos primeros años, por el ahorro en el costo del pago a terceros para eliminar los residuos, así como por los ingresos generados por la venta del fertilizante orgánico como producto final.

Otro punto adicional es que la calidad del fertilizante es constante de un lote a otro. A diferencia del compostaje normal, esta digestión se lleva a cabo en un ambiente controlado por medio del cual en la cámara cerrada, mediante sopladores de aire, se echa aire atmosférico y se mantiene la temperatura a 80C.

Con la creciente tendencia de la agricultura orgánica en México y otros países de Latinoamérica, un fertilizante orgánico consistente como este sin duda se convertirá en un buen producto comercialmente viable.

Ecológicamente responsable

Después de varios años de investigación y desarrollo rigurosos, se ha perfeccionado esta tecnología de última generación. Diseñado para ser limpio y compacto, la tecnología de digestión termofílica rápida requiere de espacio mínimo y no genera ningún humo de escape o subproductos en todo el proceso. Esta tecnología maneja residuos de una manera ecológicamente responsable, de ahí que hace que sea una solución sustentable y a largo plazo para todos aquellos que desean manejar residuos de forma adecuada.

Es enorme el mercado potencial de esta tecnología, si tenemos en cuenta la creciente población humana que va acompañada de una creciente cantidad de desechos orgánicos. Es cuestión de tiempo antes de que este tipo de tecnología verde se generalice en el panorama del manejo de residuos. Después de todo, contamos con una cantidad limitada de recursos naturales, de tal forma que los participantes de la industria tienen que encontrar formas de reciclar tantos residuos como sea posible, para que podamos cerrar el ciclo.