El Consejo Norteamericano de Granos junto con la National Corn Growers Association de EUA, Maizar que representa a los productores y la cadena de suministros de maíz de Argentina, y la Abramilho, la Asociación Brasileña de Productores de Maíz, acaban de firmar una carta de compromiso para formar una alianza de productores norte y suramericanos de maíz para colaborar en el ámbito global para tratar problemas clave con respecto a la inocuidad alimentaria, biotecnología, gestión, comercio e imagen del productor. Las organizaciones van a trabajar bajo el nombre de Maizall: The International Maize Alliance.

El principal enfoque de la nueva alianza es enfatizar la necesidad de un mejor entendimiento del consumidor de la producción agrícola, como pueden ser los beneficios de la biotecnología y el avance de la aceptación global de la capacidad de producir maíz para alimentos para consumo humano y animal, y para combustibles. Maizall va a conectarse con gobiernos y partes interesadas con respecto a la necesidad de políticas y procedimientos reglamentarios de la biotecnología que permitan hacer transacciones comerciales.

Los firmantes de la carta que representaban a las organizaciones productoras fueron Don Fast, presidente del Consejo Norteamericano de Granos; Pam Johnson, presidente de la National Corn Growers Association de EUA; Alberto Morelli, presidente de Maizar y Sergio Luiz Bortolozzo, 2° vicepresidente de Abramilho. La alianza Maizall se lanzó en el marco del congreso de Maizar 2013 en Buenos Aires, Argentina.

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"Conforme crecen la población y la economía, la clase media del mundo se expande rápidamente", comentó Fast. "El aumento de la población y del poder de compra ha llevado a una creciente demanda de maíz y otros ingredientes de alimentos para consumo humano y animal".

Conforme aumenta la población mundial, el agricultor de los países exportadores se topará con el desafío de producir más con menos, al tiempo que mejora la gestión y sustentabilidad. "En los tres países en los que se ha aceptado, la biotecnología ha impulsado los rendimientos y la calidad del grano, ha reducido la intensidad de la aplicación de químicos y fertilizantes, ha conservado el suelo, el contenido orgánico y de humedad, y ha mejorado los rendimientos económicos del productor"; comentó Morelli. "La biotecnología agrícola es un componente fundamental de la bioeconomía en general, que es necesaria para suministrar de forma sustentable las necesidades de una creciente población mundial y mitigar el impacto del cambio climático".