Desde los inicios de la producción avícola de forma intensiva, la coccidiosis aviar ha sido una preocupación para los productores de pollo debido a los estragos que causa en producción y sus consecuentes pérdidas económicas. En nuestros días se estima que la coccidiosis aviar le cuesta alrededor de tres mil millones de dólares a la industria avícola mundial por concepto de prevención, control y por las pérdidas en producción.

Las estrategias de control han ido evolucionando al igual que la misma industria, por varias décadas los fármacos anticoccidiales ionóforos y químicos en programas continuos o duales, tuvieron la mayor parte de la responsabilidad en suprimir el ciclo de vida de las coccidias, sin embargo el sistema inmune siempre ha contribuido en el control de la enfermedad sobre todo en desafíos tardíos, no obstante, nunca se le había dado el crédito que se merece a la respuesta inmune. A finales de la década pasada y a principios de esta década, se observó un substancial incremento en el uso de vacunas para el control de la enfermedad y mas recientemente por los buenos resultados en campo, se ha intensificado la utilización de la estrategia "biodual" que consiste en la utilización de una vacuna al día de edad seguido de la inclusión de un anticoccidiano en el alimento durante la fase de crecimiento, dicha estrategia "biodual" ha mostrado excelentes resultados en México y en los Estados Unidos con importantes beneficios en parámetros productivos y en pigmentación.

Generalidades

La coccidiosis aviar es una enfermedad infecciosa causada por diferentes especies del género Eimeria spp. Las Eimerias que afectan a los pollos son específicas de especie y varían en su patogenicidad e inmunogenicidad. Las especies más importantes desde el punto de vista económico en la producción de pollo de engorda son: Eimeria acervulina, Eimeria maxima y Eimeria tenella. Durante una infección activa, dichas especies de coccidia pueden causar diferentes grados de lesiones en distintos sitios del intestino de las aves, generando hemorragias, pérdida de fluidos y proteínas, defoliación epitelial y por supuesto genera trastornos en la digestión y absorción de nutrientes; así mismo, disminuye la taza de crecimiento, incrementa la conversión alimenticia, baja el rendimiento de la canal y, algo muy importante para algunos mercados, puede afectar drásticamente la pigmentación de la piel.

Condiciones ambientales, climas cálidos con humedad relativa alta, manejo en las granjas como camas húmedas y excesivo estrés en las aves son algunos de los factores que afectan la manifestación y severidad de la coccidiosis aviar. Otros factores que contribuyen son: la edad de las aves, deficiencias nutricionales, inmunodeficiencias, el estado general de salud de las aves y desafíos continuos de otros microorganismos. De la misma manera, el sobre uso de los anticoccidianos y el incremento de la resistencia de las coccidias a estos productos, son otras condiciones que favorecen a la presentación de la enfermedad.

Es muy importante tener en cuenta las interacciones entre diversos factores que pudieran estar involucrados en los casos de coccidiosis aviar. Debido a las condiciones intensivas en la producción avícola moderna, es difícil señalar a una sola causa en particular cuando se presenta un caso de coccidiosis.

Estrategias de vacunación

La vacunación contra la coccidiosis aviar es una forma práctica y muy efectiva de controlar dicha enfermedad. El propósito de la vacunación es el exponer a las aves a una dosis controlada de oocistos de coccidia causando una infección subclínica y que al recuperarse de esta, las aves adquieren inmunidad contra las especies que fueron expuestas. Algunas de las ventajas más importantes de las vacunas es que no causan resistencia y no dejan residuos de fármacos en la carne como podría ser el caso de algunos agentes anticoccidianos. Existen tres estrategias de vacunación bien definidas (Figura 1) y su implementación depende de los retos, objetivos y las condiciones de cada empresa avícola.

1. Rotación de vacunas y coccidiostatos

Esta estrategia consiste en la utilización de una vacuna por dos o tres ciclos de producción y después se regresa nuevamente a programas anticoccidiales por el resto del año. Dicha estrategia es la forma más tradicional del uso de las vacunas para el control de la coccidiosis aviar. Está perfectamente bien documentado en la literatura que la utilización de una vacuna que contenga oocistos susceptibles a los anticoccidianos por un periodo de dos o más ciclos de producción en una misma caseta, puede cambiar la población prevalente de oocistos resistentes a los anticoccidiales en dichas instalaciones por una población de oocistos susceptibles provenientes de la vacuna. Por lo tanto la estrategia de rotación es la más apropiada cuando se tienen problemas de resistencia a los anticoccidiales que se manifiesta con fracasos continuos de los programas anticoccidianos, incremento en el grado de lesiones de coccidia, disminución en la pigmentación y el rendimiento de los pollos.

Entre los beneficios de la estrategia de rotación se encuentran: mejorías en rendimiento productivo cuando se regresa a la utilización de anticoccidiales por el hecho de reemplazar las cepas resistentes por cepas susceptibles de la vacuna, se prolonga la vida útil de los coccidiostatos que se pueden usar en la empresa y dependiendo de cada caso, puede disminuir el costo anualizado del programa de control de la coccidiosis. Los beneficios de esta estrategia son graduales y tangibles a mediano y largo plazo ya que es necesario vacunar por lo menos dos ciclos de producción.

2. Uso continuo durante todo el año

Esta estrategia consiste en la utilización de vacunas durante todo el año; generalmente las empresas que se dedican a la producción de aves libres de fármacos o aves orgánicas, utilizan vacunas de coccidia permanentemente.

En la actualidad, el incremento de resistencia a los anticoccidianos así como la presión de los consumidores para usar menos fármacos en la producción avícola, ha estimulado a empresas en los Estados Unidos y en Latinoamérica a adoptar la estrategia de vacunación permanente.

Por otra parte, empresas que producen pollo convencional con promotores de crecimiento y que han utilizado vacunas durante varios años en programa de rotación, están extendiendo el uso de vacunas con la idea de continuar en programa permanente ya que los parámetros productivos son equivalentes a los obtenidos con el uso de programas anticoccidiales pero con la ventaja competitiva de que están utilizando menos fármacos en producción, evitan problemas de resistencia a los coccidiostatos así como potenciales problemas por fallas en el mezclado de los anticoccidianos (subdosificación, sobredosificación o intoxicación). También simplifican el manejo en la planta de alimentos ya que no necesitan tener toneladas de anticoccidianos en inventario; adicionalmente en algunas ocasiones disminuyen el costo del control de la coccidiosis aviar, sobre todo en producción de aves que salen al mercado después de 49 días.

El programa biodual consiste en la utilización de una vacuna de coccidia al día de edad seguido de la inclusión de un anticoccidiano en el alimento durante la fase de crecimiento. El objetivo de administrar un coccidiostato en la fase de crecimiento en aves vacunadas, es para restringir las lesiones en el intestino causadas por la replicación de las Eimerias vacunales, reducir la eliminación de oocistos y aminorar el reto sobretodo después del primer ciclo de infección (Figura 2). Las aves vacunadas son inoculadas al mismo tiempo, uniformemente y con una cantidad específica de oocistos que al replicarse por primera vez en el intestino (primer ciclo), estimulan al sistema inmune sin causar un grado de lesión importante en el epitelio.

Desafortunadamente la reexposición en el segundo y subsecuentes ciclos de infección, ya no es una exposición controlada en tiempo ni en dosis, ya que esto depende de muchos factores tales como por ejemplo: el estado de salud de las aves, la cantidad de oocistos eliminados, el grado de esporulación de los oocistos, condiciones ambientales y de manejo en las granjas así como del resto de los factores que se mencionan en las generalidades de la enfermedad. Por eso la incorporación de un agente anticoccidial ayuda a controlar el daño intestinal limitando la replicación de las coccidias a partir del segundo ciclo de infección,

La estrategia biodual ayuda a mantener una mejor salud intestinal con mayor capacidad de absorber nutrientes que a su vez resulta en desarrollo de inmunidad, buen desempeño productivo y buena pigmentación.

Por otra parte, el programa biodual ayuda a disminuir la respuesta inflamatoria al limitar el daño intestinal. Esto es de suma importancia ya que la fase aguda de una reacción inflamatoria juega un papel importante en la circulación y deposición de carotenoides en el torrente sanguíneo y la piel.

La Dra. Elizabeth Koutsos y colaboradores de la universidad de Davis, California, demostraron que en la fase aguda de una respuesta inflamatoria disminuye los niveles de carotenoides en circulación y en diversos tejidos, incluyendo la piel, sin necesidad de que haya ningún daño intestinal. Este fenómeno puede ocurrir en cualquier reacción inflamatoria causada por cualquier enfermedad infecciosa.

Experiencias de campo en México y en los Estados Unidos sugieren que el rendimiento productivo de las aves y la pigmentación puede incluso mejorar cuando se aplica la estrategia biodual.

Otras consideraciones

Otras consideraciones para tener éxito en cualquier estrategia de vacunación contra coccidia:

Cuidados con la nutrición:

Cuidados de manejo:

Conclusión

La mejor estrategia para el control de coccidiosis aviar es la que mejor se adapte a las condiciones particulares de su empresa.

La inmunización de los pollos de engorda contra la coccidiosis aviar sigue demostrando ser una práctica muy valiosa en el control de dicha enfermedad en la industria moderna. Las estrategias de vacunación por su parte continúan evolucionando y se van adaptando conforme a las necesidades de la industria, como por ejemplo el uso de la estrategia biodual, se ha adaptado para optimizar el rendimiento de las aves y la pigmentación en México y en los Estados Unidos.