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on September 5, 2007

Exclusiva de la web: Problemas más comunes en el cuidado de la pollona

Varios expertos comparten su experiencia acerca de los problemas más comunes en el manejo de la pollona para producción de huevo

Durante la Convención de la Federación Avícola del Medio Oeste en Minneapolis, Minnesota, EUA, en marzo 2007, varios expertos en producción comercial de huevo abordaron los problemas más comunes en el manejo de la pollona.

Walt Dunham de Centurion Poultry de Georgia y Frank Johndrew de Hy-Line de Iowa estuvieron de acuerdo en que el principal problema en la crianza o levante de la pollona es la mala toma de registros. 

La solución, según Dunham, es asegurar que el productor tenga gráficas y material adecuados, y cualquier cosa que sea necesaria para mantener los registros. Se debe registrar la información diaria de la mortalidad, consumo de agua, etc. para que cuando haya un problema, pueda uno ver hacia atrás unos días y ver qué es lo que ha sucedido.

Johndrew concuerda, al señalar que al menos se debe registrar lo siguiente: peso corporal cada dos semanas a partir de las cuatro semanas de edad; mortalidad y consumo de agua a diario, consumo de alimento semanal, número de aves iniciales de cada despacho (y el total) y las fechas de despacho o entrega. Otra información necesaria es: programa de vacunación que incluya las fechas en las que se llevó a cabo, el fabricante, el número de serie, quién hizo la vacunación y vía de aplicación, el programa de iluminación con las fechas de terminación y el programa de alimentación con las fechas de los cambios. También puede ser de utilidad la comparación de peso corporal y consumo de alimento con los estándares de la compañía de mejoramiento genético. Se necesitan tomar estos registros de manera rutinaria y precisa. Debe enseñárseles a los empleados de la granja de pollonas la importancia de esta tarea,

Estuvieron ellos también de acuerdo en que la vacunación es uno de los problemas clave. Desde la perspectiva de Dunham, el productor necesita averiguar qué vacunas se usan en la zona, para después montar un programa que tenga éxito, de acuerdo con la línea genética. Hay que asegurarse que el productor entienda lo que es la administración adecuada.

Para Johndrew, se tiene uno que asegurar que el programa de vacunación esté diseñado para desafíos específicos. Esto varía con la zona geográfica y de granja a granja dentro de la compañía. Asegúrese que los empleados estén bien capacitados y que haya capacitación continua,  así como que entiendan la importancia de lo que están haciendo. Monitoree al personal por contrato en cuanto a la precisión y a las "vacunas prendidas". Saque muestras de sangre al menos una vez durante el período de crecimiento (16 semanas) para monitorear la protección de la parvada.

Problemas de producción

A partir de ese punto, los dos ya no estuvieron de acuerdo en los otros problemas y sus soluciones.

Para Dunham, un problema importante es el control de la temperatura al inicio. Su solución está en asegurarse que el avicultor sepa qué temperatura es la que se necesita a nivel de la pollita para iniciarla (de acuerdo con la línea genética) y cuánto disminuirla cada semana a partir de entonces. Deben distribuirse termómetros a lo largo de toda la caseta.

Otro problema que ve Dunham es la ventilación. El productor tiene que tener un número adecuado de ventiladores para mover la cantidad adecuada de aire, la cual puede ser de importancia fundamental durante el clima cálido. En clima frío, la temperatura entra más en juego, ya que si hace frío, las pollonas van a consumir más alimento. La temperatura exacta que se necesita depende de la caseta y las condiciones climáticas. Su refrán es: en clima frío “lo más cálido posible pero con buena calidad del aire”.

Finalmente, Dunham ve como un problema común el peso corporal y los cambios en el alimento. La solución es asegurarse que haya guías de manejo a disposición y entender las metas de la compañía de mejoramiento genético con referencia a la edad y el peso. Los cambios de alimento se necesitan hacer en el momento correcto, de acuerdo con las recomendaciones de la compañía de mejoramiento genético o del nutriólogo calificado.

Johndrew cree que es un grave problema no entender bien los programas de iluminación. El programa de iluminación necesita diseñarse con las metas de producción de la ponedora en mente. El programa de iluminación necesita ser específico para la estirpe y se debe hacer a la medida del alojamiento (tanto para pollonas como para ponedoras) y de la época del año.

También ve en la baja bioseguridad un problema común e importante. La solución: no dejar entrar a extraños ajenos a las instalaciones de las pollonas. Si forzosamente tienen que hacer una visita, asegúrese que son aptos para eso en cuestión de vestimenta de bioseguridad y de que no hayan estado en otras granjas.

No comparta empleados o equipo entre granjas. Si hay que hacerlo, se debe asegurar que los empleados empiecen en las instalaciones de pollonas y luego procedan a las granjas de ponedoras. Si se comparte equipo, asegúrese que esté limpio antes de entrar a las instalaciones de pollonas.

Todos los puntos de acceso deben estar cerrados con llave y debe haber tapetes sanitarios limpios en todas las entradas.

Instruya a los empleados sobre la importancia y consecuencias de la bioseguridad.

Finalmente, un corte de pico inadecuado es un problema que ve Johndrew. Verifique al personal que hace el corte de pico periódicamente para asegurar que no haya sangrada excesivo, que las cuchillas no estén demasiado calientes o frías, y que las cuchillas y el equipo tengan buen mantenimiento, así como que los picos tengan la longitud deseada.

Deben volver a evaluarse las aves con el pico recortado a las 12 semanas de edad, para garantizar que no haya picos con ampollas, aves que se hayan saltado y crecimiento del pico. Asegúrese que se están recortando picos teniendo en mente a la estirpe del ave. Cada estirpe de ave tiene necesidades específicas. Además, tenga en cuenta el tipo de alojamiento en el que están estas aves y en el que estarán como ponedoras.

Vacunación

Eddie Steinberger de Intervet se adentró en detalles sobre los problemas que surgen de los programas de vacunación de las pollitas. Steinberger recuerda lo que le enseñaron cuando empezó en Intervet. Los tres mayores problemas de las vacunaciones son:

1) administración

2) Administración

3) ¡ADMINISTRACIÓN!

Comenta que hay que tener en cuenta lo que se está tratando de lograr: despachar la dosis adecuada de una vacuna viable en el lugar correcto de cada ave. Luego, lo que se necesita es que la vacuna estimule una respuesta inmunológica completa.

Un problema que ve cuando hay un brote de enfermedad es que algunas personas son reacias a hacer una confirmación de laboratorio. Eso puede llevar a la vacunación de la enfermedad equivocada. Es mucho mejor confirmar cuál es el problema.

Que prevalezca el sentido común. Utilice buen equipo y buenos procedimientos. Brinde capacitación continua y supervisión del personal de vacunación.

¿Cuál es el órgano objetivo en el ave de la vacuna que se está administrando? En Newcastle/bronquitis es el aparato respiratorio, en la bursitis infecciosa es la bolsa de Fabricio, laringotraqueitis es el aparato respiratorio, Mycoplasma gallisepticum es el aparato respiratorio y encefalomielitis aviar y coccidiosis es el tubo digestivo. Ahora ¿cómo lograr que la vacuna llegue a los órganos objetivo mediante los medios más eficientes posibles? 

Vacunación en aerosol

Con el simple hecho de decirle a alguien que vacune una parvada por aspersión da lugar a que haya errores. ¿Se usa agua destilada o del grifo? La mejor es agua destilada al vapor.

¿Qué tamaño de gotita se necesita? Una atomización gruesa, de 100 micrones o más, se puede considerar como para una vacunación del sistema respiratorio alto o para una vacunación de gota ocular. La aspersión gruesa se puede usar para vacunas vivas de Newcastle/bronquitis, también para coccidiosis y bursitis infecciosa, y posiblemente para laringotraqueitis y encefalomielitis aviar.

Físicamente se pueden ver a los pollos durante la vacunación y a cuáles se están pasando por alto. Los pollitos sacuden la cabeza al recibir la vacunación por aspersión gruesa. Tómese tiempo para observar la respuesta al ir asperjando. Al asperjar se necesitan que estén tranquilos los pollitos. Debe reducirse o apagarse la ventilación al asperjar, aunque se puede volver a prender inmediatamente después de haber terminado la aspersión.

La administración de un asperjado o aerosol fino, de gotitas de unos 50 micrones, es excelente para una revacunación de Newcastle y bronquitis, y posiblemente también de laringotraqueitis. Para calmar a las aves se reduce la luminosidad o se apaga la luz. Al asperjar, se reduce mucho o se apaga la ventilación, aunque se puede volver a encender inmediatamente después de terminar la aspersión.

La administración de un asperjado muy fino, de 20 micrones o menos, es excelente para Mycoplasma gallispeticum; algunas granjas también la usan para la vacuna viva final de Newcastle y bronquitis. Con este tamaño de gotita, se apagan los ventiladores y no se prenden durante un tiempo después de la aspersión. Una vez más, se baja la luminosidad o se apaga la luz.

Vacunación en el agua de bebida

Suena fácil, mezclar la vacuna en agua y ponérsela enfrente de las aves para que la beban, pero no lo es. Las aves deben tener sed durante unas 2 horas antes de la vacunación. La vacuna debe estar enfrente de las aves por unas 2 horas.

Verifique el medidor de agua el día anterior a la vacunación durante el mismo tiempo para obtener una cantidad más precisa de uso. ¿Cuánta agua se va a necesitar para llenar las tuberías de vacuna? Utilice colorante azul para asegurarse que la vacuna está en cada tubería.

Debe apagarse la luz al llenar de vacuna todas las tuberías.

¿Qué edad tienen los pollitos? El consumo de agua en las primeras 2 a 3 semanas de la vida del pollito es muy errático. Use agua limpia no clorada para la vacunación.

Administración mediante gota ocular

Mantenga la vacuna fresca hasta que se vaya a usar. Utilice los goteros que vienen con la vacuna al rehidratarla. Escriba la hora en la botella del gotero, si todavía sobra vacuna después de una hora, se debe desechar. Asegúrese de que caiga una gota completa en el ojo de cada ave. Al poco tiempo después de la vacunación, puede verificar la parte trasera de la lengua para ver si está manchada, si se está usando colorante azul.

Vacunación en la membrana del ala

Utilice los punzones que vienen con la vacuna. Los punzones de dos agujas diseminan también la vacuna en una zona más grande en la membrana del ala. Utilice un nuevo punzón por cada 1-2 botellas de vacuna. Pique el centro de la membrana del ala, no el músculo ni el hueso. Anote la hora en la botella; se deberá usar en el transcurso de una hora. Al prender la vacuna, revise la reacción en la membrana del ala de 7 a 10 días después de la vacunación.

Inyección de vacunas inactivadas

Debe calentarse la vacuna al menos a temperatura ambiente, de preferencia a 32°C (90°F). El calentamiento de la vacuna va a permitir que fluya más fácilmente a través de los tubos y jeringa, además de que reduce la reacción en el sitio de inyección. Verifique en cada botella que no se haya roto la emulsión (vacuna blanca arriba, agua color café en el fondo). Utilice una aguja por cada botella de vacuna. Los sitios de inyección son el cuello, pechuga o la pierna. Calibre la jeringa para la cantidad adecuada.

Vacunar contra inmunizar

Gil Warriner de Fort Dodge Animal Health dijo que cualquiera puede vacunar pollonas, pero no cualquiera las puede inmunizar.

Entre los problemas que Warriner ve es el cloruro en el agua ya sea para la vacunación en agua como para la vacunación en aerosol. Se pueden comprar banditas de prueba de cloruro con un proveedor de piscinas, las cuales dan un indicio del nivel de cloruro. La solución es usar estabilizadores de vacunas de segunda generación para vacunación en agua o en aerosol.

La temperatura del agua puede ser también un problema con las vacunas en aerosol o en agua, en especial con temperaturas por arriba de los 21°C (70°F).  La viabilidad de la vacuna de la bronquitis una hora después de la rehidratación se puede reducir en un 25% en una solución acuosa a 20°C (68°F), y reducirse aún más en un 55% en una solución a 25°C (77°F). La solución es almacenar el agua destilada en un lugar fresco antes de usarse y no despacharla muy pronto a la caseta de pollonas.

Otro problema es demasiado volumen del líquido en el sistema del agua, como para que se logre un buen trabajo de vacunación en agua en pollitas. Se requiere de un pozo o sistema acuífero que provea un gran volumen de agua y utilice más de un dosificador de volumen alto. Llene el sistema con la mayoría de la solución inicial. Estimule el consumo de agua con el estímulo del alimento.

Un período retiro muy prologado de agua antes de la vacunación en agua durante clima cálido causa problemas. La solución recomendada durante el clima cálido es apagar las luces, llenar las tuberías con la solución vacunal, encender las luces otra vez y estimular que vayan a los comederos. Durante el clima frío, se podrá usar el ciclo de oscuridad para el período de retiro del agua.

Otro problema es el lugar inadecuado de inyección de la vacuna muerta en el músculo de la pechuga. El mejor lugar es el punto medio entre el inicio del hueso de la quilla y la articulación escapulohumeral, en donde es más grueso el músculo de la pechuga. Puede llegar a ser muy difícil que el personal lo haga más arriba. Les gusta hacerlo al nivel del inicio del hueso de la quilla o incluso detrás de este punto. Es muy fácil terminar poniendo la vacuna en la cavidad corporal.  La solución es ensayar inyectando unos gallos. Luego, sacrificarlos y mostrarle al personal dónde inyectaron la vacuna y dónde se desea poner.

Finalmente, está el asunto de no usar la vacuna lo suficientemente rápido. Esto aplica para las vacunas de encefalomielitis aviar y viruela aviar que se necesitan usar en el transcurso del período de una hora. Algunos veterinarios creen que la laringotraqueitis es un poco más llevadera que la encefalomielitis aviar, pero también es muy fácil dañar. Un buen miembro del personal va a vacunar en la membrana del ala a aproximadamente 600 aves por hora, en un día de 8 horas. Si a cada miembro del personal se le da una botella de 1000 dosis de vacuna de encefalomielitis aviar/viruela aviar, es muy probable que no se acaben la vacuna lo suficientemente rápido. La solución es dividir las botellas de 1000 dosis de vacuna de encefalomielitis aviar/viruela aviar entre dos miembros del personal. No permita que quede remanente de vacuna en los períodos de descanso. 

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Es importante que el corte de pico esté bien hecho
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