La Influenza Aviar (IA) es una enfermedad infecciosa que se caracteriza por ser altamente infecciosa. Esta característica se ve facilitada por la participación de una amplia variedad de agentes vehiculizadores del virus.

Inicialmente, el potencial de propagación se atribuye al hombre y equipos, además de aves migratorias. Una vez introducido el virus a una explotación, participan en esta propagación, además, otros elementos como aves silvestres, artrópodos, viento, agua, insectos, restos orgánicos, etc.

La mayoría de las publicaciones y manuales dicen “que hay que hacer”, pero poco se dice respecto de “como hay que hacer las cosas”.

En este trabajo se pretende entregar una propuesta de ejecución de actividades basado en la experiencia obtenida en un caso exitoso de control y erradicación de un brote de IA altamente patógena.

La IA nunca había sido detectada en Chile. En mayo del 2002 se reporta una alta mortalidad de un plantel de reproductoras pesadas. Se confirma un brote de IA altamente patógena, provocada por un virus subtipo H7N3. Esto da lugar al inicio de una campaña de control y erradicación, que culmina a fines de diciembre del mismo año.

Organización para la acción

Condición previa: Ha sido confirmado un caso de IA y hay un coordinador general designado.

Definición del marco jurídico de excepción: En una actividad de control y erradicación, la articulación público – privada es esencial. Sin embargo, la responsabilidad de las decisiones tomadas siempre será del organismo oficial responsable de la sanidad animal de un país.

Por lo anterior, la definición del contexto legal y las facultades especiales que otorga es importante.

Cuarentenas: El funcionario debe tener la facultad de imponer una cuarentena ante la sospecha de un caso de IA y asegurar el completo aislamiento de la instalación cuarentenada.

Gestión administrativa: Las regulaciones para la ejecución presupuestaria en la Administración Pública debe permitir, por la vía de la excepción, la contratación directa de los bienes y servicios que se requieran.

Organización del equipo profesional

Se debe garantizar que el agente público no sea un propagador de la enfermedad.

Area sucia: Se entenderá por tal, todos los recursos humanos y materiales destinados a trabajo en el área del foco. Es fundamental su aislamiento; habitaciones, equipo, vehículos diferentes y exclusivos. Para ello debe adoptarse medidas adicionales de bioseguridad, tales como fumigación interior y exterior de vehículos con gas formol. Se recomienda el uso de cámaras portátiles de fumigación en base a estructura de madera y cubierta de polietileno.

Area limpia: Se refiere al resto del personal y los equipos, los que deberán también adoptar medidas de bioseguridad para mantener su condición “de limpios”. Esto incluye control sobre los movimientos de personas y equipos. Se debe implementar un sistema de lavado y desinfección de vehículos a la entrada y salida de la base de operaciones.

La adaptación de una bodega u otra instalación como cámara de fumigación para la ropa y equipos es fundamental; así como la instalación de un dispositivo que permita destruir mediante incineración las basuras y residuos generados en el campamento.

Manuales de procedimiento: Si hay manuales preexistentes se deben aplicar. Si no los hubiere, se debe preparar manuales de procedimiento oficiales para los principales procesos:

Para operación de cámara de fumigación.

Para lavado y desinfección de vehículos.

Para destrucción de basuras y residuos.

Para manejo de muestras.

Para manejo de la documentación oficial, bases de datos, control de personal y uso de equipos.

Delimitación de Áreas de Trabajo:

Con el objeto de asignar los recursos humanos y materiales a las diferentes áreas respetando los procedimientos y las segregaciones, se requiere definir las áreas de trabajo.

Foco: Corresponde a las instalaciones con la parvada infectada.

Área focal: Es la zona geográfica que rodea la parvada infectada. La determinación de la extensión de esta área es fundamental para el éxito futuro del control. La tendencia es siempre establecerla generando un círculo teniendo como centro el foco. La práctica nos enseña que se debe tener presente las características geográficas y barreras naturales. Esta área focal es dinámica y puede aumentar en función de la investigación epidemiológica.

Área perifocal: Corresponde al siguiente anillo de seguridad, se considera negativo y en el debe aplicarse un riguroso programa de vigilancia serológica, además de las restricciones y regulaciones al movimiento de productos y subproductos avícolas.

Principales restricciones: Aves comerciales, faena previo control sexológico; guanos al interior del predio, previo compostaje; huevos comerciales, fumigación en plantel o en tránsito.

SIG (Sistema de Información Geográfica): Habrá una alta demanda por información de calidad. Las autoridades, la industria, los organismos internacionales, auditorias de terceros países, los epidemiólogos exigirán antecedentes precisos de ubicación de cada punto de interés. Deberá prepararse un archivo por cada plantel industrial, “cluster” de aves de traspatio, etc., georeferenciado, con lo que se debe preparar información cartográfica que permita visualizar la evolución del brote.

Corresponde incluir en los sistemas de información, la señalética que advierta a quién corresponda los límites de las áreas cuarentenadas. Se debe partir del concepto de que un público bien informado se siente parte del problema y de la solución.

Ácciones en terreno: operaciones de emergencia

Representa la mayor complejidad, por el desafío técnico que implica y porque es donde se deben esperar los mayores conflictos; entonces anticiparse a ellos, adoptando las medidas de mitigación correspondientes, es lo indicado.

Las medidas que se adopten en esta etapa son todas contra el tiempo y representan una alta proporción de los costos en que se incurre.

El “abatimiento” de focos incluye todas las medidas tendientes a eliminar el foco.

1. Sacrificio: El método más humanitario, eficiente y práctico es el uso de dióxido de carbono. Se expende en botellas de uso industrial, de 50 litros cada una. Se presenta al estado líquido, a -72° C; por lo tanto para su liberación se requiere de una válvula especial de doble manómetro y resistencia eléctrica. El rendimiento es de aproximadamente una botella por cada 30.000 aves (reproductora pesada). Se debe tener presente que se requiere de una fuente de energía eléctrica de al menos 0,8 Kva.

Procedimiento: Prepare una cámara virtual con láminas de polietileno de al menos 6 mts de ancho. Utilizando 2 mts de su ancho como piso, una cantidad de operarios sostienen en alto las paredes de este túnel, que debiera tener 6 mts de ancho por 40 mts de largo. Se hace entrar una cantidad de aves, que para 240 mts2 debiera ser de 3.000 a 3.200 gallinas, se introduce una sonda plástica de 30 mts de largo perforada, la que se encuentra conectada a la válvula de liberación del dióxido de carbono.

Se pliegan las paredes laterales, anterior y posterior de esta cámara virtual y se libera el gas durante aproximadamente 5 a 8 minutos.

Frente a una emergencia, debe desarrollarse un modelo que determine cuantos puntos de aplicación de gas se requieren, en función del rendimiento de cada uno, de 30.000 aves por cilindro y 30.000 aves por día en jornada de 8 horas.

2. Disposición de restos: Atendida la urgencia de eliminar toda la fuente de liberación de virus, teniendo en cuenta restricciones ambientales y considerando el mal menor, el enterramiento aparece como el método más eficiente.

Procedimiento: En función de características del terreno, profundidad de napas freáticas, fondos rocosos; diseñe una excavación de una profundidad tal que permita tapar con 1,5 mts de tierra por sobre el nivel de los restos orgánicos.

Debe elaborar, con el menor margen de error posible, un parámetro de aves por mt3; a fin de demandar una excavación proporcional a la población a eliminar.

También debe conocer la capacidad en mts3 / hora de las retroexcavadoras posibles de contratar en la zona, a fin de considerar la cantidad de horas a contratar, los fondos a comprometer, así como la cantidad de máquinas a contratar.

Como referencia, 1 mt3 equivale a 180 reproductoras pesadas; por lo que para eliminar 20.000 gallinas, requiero 22,2 mts lineales de una excavación de 4 mts de profundidad por dos metros de ancho.Una retroexcavadora con capacidad de 80 mts3 / hora, requiere de 2,22 horas de trabajo para preparar la excavación.

Los tiempos son críticos, no deben quedar aves sacrificadas sin enterrar en el día, para evitar acción de depredadores.

3. Tratamiento de guanos y camas: Incluye además restos de alimento, huevos, plumas. Previo a su remoción, se indica una aplicación de agua con un viricida, a razón de 2 a 2,5 lts por mt2 de superficie, luego formar bardas que faciliten la fermentación y desnaturalización por temperatura, de la carga viral. Se debe llevar control de temperatura de este proceso.

Finalmente, se puede usar accidentes geográficos del terreno o efectuar nuevas excavaciones para depositar este guano.

4. Control de movimientos: Del predio o los predios infectados no podrá salir un solo elemento de riesgo, los que deben ser neutralizados lo más rápido posible, según se ha visto con anterioridad. Para garantizar esta restricción a los movimientos, se debe colocar controles en puntos estratégicos. Si es necesario, se debe contar con el auxilio de la fuerza pública. La responsabilidad de desinfectar cualquier elemento que ingrese o salga del predio, se puede delegar al privado.

5. Sanitización de estructuras: Comprende la limpieza y desinfección de todas las estructuras y equipos, tales como bebederos, comederos, cortinas, nidos, pisos, etc.

Esta actividad corresponde sea asumida por el propietario, en base a un cronograma de actividades. (Articulación público – privada). Este cronograma debe ser hecho para cada galpón, sector o granja afectada, debe considerar todos los pasos a seguir y señalar fecha de ejecución y tiempos de holgura. Debe ser llevado a la categoría de compromiso formal, firmado por las partes y de cumplimiento obligatorio, en virtud de las facultades especiales de que dispone la autoridad sanitaria. El acuerdo incluye los químicos a usar y sus concentraciones.

6. Vigilancia sanitaria: Tan importantes como las acciones de eliminación del foco, las actividades de vigilancia del área perifocal incluyen el monitoreo serológico de toda la población avícola (planteles industriales, aves de traspatio, aves silvestres y acuáticas, zoológicos, etc.).

Para ello debe fijarse una frecuencia de muestreo, la que debe ser supervisada oficialmente para su fiel cumplimiento. Todas las pruebas deben ser hechas en laboratorios oficiales.

Monitorear aves acuáticas es complejo por los métodos de captura. Un método práctico es colocar 40 mt2 de carpeta plástica en el área de descanso de estas aves y captar muestras de fecas.

7. Manejo de muestras: Desde el inicio del problema debe diseñarse un sistema de información que permita la trazabilidad de todo el proceso de toma de muestra y manejo de la misma y sus resultados. Deben indicarse los niveles de acceso a la información, mediante los manuales de procedimientos respectivos. Debe existir un procedimiento especial de bioseguridad para el procesamiento y envío de muestras a laboratorio.

8. Seguridad personal: Es un tema sensible, a la luz de los antecedentes zoonóticos del sudeste asiático. Algunas recomendaciones señalan la conveniencia de que los operadores reciban la vacuna antigripal de libre venta. Mascarillas protectoras, así como protección para los ojos están indicadas.

Además, se requiere que el personal asignado a tareas de riesgo, se encuentre con un estado de salud compatible y no afectado por enfermedades inmunosupresoras.

9. Comunicaciones: Una contraparte informada fiel y oportunamente es una contraparte que colabora.

Las autoridades, sean técnicas o políticas, requerirán información analizada y con estimación de cursos futuros.

La comunidad debe ser sensibilizada a fin de lograr su compresión y cooperación.

Educación sanitaria, especialmente en sectores rurales, es la mejor forma de lograr una respuesta al esfuerzo desplegado, especialmente en estimular la denuncia de casos sospechosos.

10. Silencio epidemiológico: Regulaciones de la OIE permiten repoblar 21 días después de eliminado todo elemento de riesgo. En la experiencia chilena, no comparada con un período menor, fue de 30 días como mínimo. Durante este período las instalaciones se mantienen cerradas, libres de todo elemento orgánico.

11. Centinelización: Si bien es aceptable repoblar luego de 21 días de eliminado todo factor de riesgo, la centinelización es un procedimiento adecuado para verificar la ausencia de actividad viral y puede ser usado en base a un modelo básico.

Levantamiento de las medidas de emergencia

Habiendo transcurrido 21 días desde la eliminación del último elemento considerado de riesgo, o habiendo aplicado un proceso de centinelización y sin tener evidencia serológica en el área focal, se procede a levantar las medidas de excepción y entregar las instalaciones a sus propietarios para su libre explotación, incorporándose a los procesos normales de vigilancia de enfermedades aviares exóticas.

Recomendaciones

Además de revisar los procedimientos oficiales, en los simulacros de Influenza Aviar que se organicen, debiera ocupar un lugar relevante el entrenamiento en la aplicación de soluciones prácticas, y no esperar que ocurra una emergencia para pensar como resolver. -- Este discurso fue presentado durante el XIX Congreso Latinoamericano de Avicultura en Panamá en octubre del 2005.