La compañía Pfizer está desarrollando medicamentos para nuevas enfermedades animales, introduciéndolos en el creciente mercado de medicinas para mascotas en países emergentes y trabajando con el sector cárnico para que éste use sus pruebas genéticas con el fin de reducir costos y producir carne de alta calidad.

A pesar de esta estrategia, Pfizer se verá resentida, desde su posición como la compañía de sanidad animal de más altos ingresos de su sector, cuando la entidad reguladora apruebe la conformación de la empresa conjunta planificada por sus rivales, probablemente a principios del próximo año. Merck & Co. y Sanofi-Aventis SA están cohesionando sus negocios de sanidad animal, asociación que se llamará Merial-Intervet. Esta nueva compañía espera una participación inicial de 28% de los US$19 billones al año que se transan en el mercado de sanidad animal a nivel mundial.

El presidente de Pfizer de sanidad animal, Sr. Juan Ramón Alaix, permanece estoico, manifestando que su unidad continuará primera en innovación, con un presupuesto de investigación de US$300 millones, y primera en el servicio a veterinarios y productores.

Desde octubre del año pasado, Pfizer ha reforzado su línea de productos de sanidad animal con US$68 billones al comprar la compañía farmacéutica Wyeth, incluyendo su negocio medicina veterinaria Fort Dodge. Esto debería impulsar la participación de Pfizer sobre el 20% del mercado total.

El año pasado, su negocio de sanidad animal obtuvo US$2,8 billones en ventas. Este año, las ventas alcanzaron los US$1,7 billones en los primeros seis meses.

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Durante los próximos años se espera que el mercado mundial continúe creciendo entre 4% y 6% anual, impulsado por tendencias como el crecimiento de la población anciana que desea animales de compañía y la clase media en los mercados emergentes quienes comerán más carne.

Pfizer, con el objetivo de crecer más rápidamente, ha fragmentado nichos de negocios de sanidad animal. Por una parte en el sector avícola se producen vacunas para gallinas ponedoras – inyectado a éstas cuando aún están incubando los huevos - contra varias enfermedades. Mientras que otros venden vacunas para prevenir infecciones en granjas piscícolas, como salmón y tilapia, los cuales se ven obligados a atravesar estrechos canales donde estos se puede detener uno a uno para inyectarlos.

Actualmente, Pfizer es el principal proveedor de servicios de pruebas genéticas para animales, primordialmente en EUA, Australia y Nueva Zelanda.

Además de utilizar la información genética para decidir qué animales son los que se deben reproducir, las pruebas pueden ayudar a los productores a reducir sus gastos mediante el uso de alimento balanceado más rentables, usando menos vacunas y antibióticos en animales resistentes a las enfermedades. Asimismo, los productores podrán producir cortes selectos de carne a precios más altos.

La próxima meta de Pfizer es expandir su servicio a Europa, Asia y América Latina.