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News and analysis on the global poultry
and animal feed industries.
Nutrición y fabricación de alimentos balanceados
1 de enero de 2014

En la búsqueda de reducir Campylobacter y Salmonella en la industria avícola

Campilobateriosis y salmonelosis son consideradas como las enfermedades de transmisión alimentaria más prevalentes en el mundo, siendo la carne de pollo uno de los vínculos alimentarios más importantes para ambas afecciones. La problemática generada por estas enfermedades y los costos asociados a las medidas necesarias para su control son altamente significativos en muchos países, por esto la contaminación con Campylobacter o Salmonella de origen animal posee la potencialidad de afectar severamente el comercio entre países.

Ante esta inquietud, el Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos, FSIS, del Departamento de Agricultura de EUA, ha revisado las normas sobre la prevalencia de Salmonella y Campylobacter en las carcasas de pollo y pavo, dando como resultado la vigencia de una nueva regulación el pasado 1 de julio, 2011.

Esta normativa mantiene la cantidad de muestras a tomar, pero además establece que cada una de éstas debe ser analizada para detectar la presencia de Salmonella y Campylobacter. Los establecimientos pasarán las pruebas si en cada muestra de 51 canales no se detectan más de cinco casos positivos, para la Salmonella. Mientras que en la detección de Campylobacter el límite de aprobación será de tres casos positivos por cada 56 muestras analizadas en pavos. Si se superaran estos niveles, se tomarán nuevas muestras y se reiterarán los tests.

De acuerdo al secretario de Agricultura de EUA, Sr. Tom Vilsack, esta nueva normativa permitirá mejorar los estándares de seguridad alimentaria estadounidense, siendo especialmente favorable para los consumidores más vulnerables, como niños y ancianos.

Hoy en día no existen medidas internacionales que aseguren el control de estas bacterias, sin embargo, mediante el trabajo de una propuesta que establece pautas de análisis de riesgos para el control internacional de las bacterias Salmonella y Campylobacter en la carne de pollo. Ésta fue aprobada por la Comisión del Codex Alimentarius sobre Higiene de los Alimentos, que cerró su última reunión en diciembre de 2010, en Kampala, Uganda. El comité es una acción conjunta de la Organización de las Naciones Unidas para Agricultura y Alimentación, FAO, y la Organización Mundial de la Salud, OMS, responsable de la actualización del programa de estandarización de los alimentos, el cual tiene como principal finalidad proteger la salud de los consumidores y regular las prácticas del comercio internacional. Una vez aprobadas las directrices por la comisión, éstas son consideradas como referencia para la Organización Mundial de Comercio, OMC.

En una preocupación constante por abordar temas que son preponderantes para la región, la Asociación Latinoamericana de Avicultura realizó a fines de junio en Brasil, el Seminario Internacional sobre Salmonelosis Aviar. Los países adheridos al ALA están conscientes que las salmonelas paratíficas constituyen un problema complejo y urgente de resolver para resguardar la salud pública, además de afectar seriamente las producciones avícolas e influenciar negativamente el comercio internacional. En este seminario se enfatizó que todos los debates que se originen y motiven futuras normativas deberán estar centrados en disminuir la incidencia y ejercer un mejor control sobre la difusión de esta enfermedad, debiendo implementar un conjunto de medidas de bioseguridad.

El Sr. Alberto Ramírez, presidente ALA, dijo: “estoy seguro que este seminario sentará un precedente futuro muy importante, no solo para nuestra organización, sino para la avicultura regional y mundial por todo lo que dejará como resultado, y en éste el valor y apoyo de los Organismos Internacionales que han decidido acompañarnos como: FAO, OIE, OIRSA, IICA”.

En conjunto con el perfeccionamiento de las medidas de seguridad que se deben implementar, la ciencia se ha encargado de respaldar estas acciones con investigación, es por ello que expertos de la Universidad de Aberystwyth en Gales, han desarrollado un sistema capaz de detectar minúsculas partículas de cualquier tipo de contaminación en las carcasas de aves.

Éste es un aditivo natural, un marcador a base de clorofila soluble en agua, se puede proporcionar a las aves en su alimentación, durante los últimos días del acabado. Tras el sacrificio, las carcasas se escanean con imágenes de fluorescencia, y si existe contaminación, ésta se va a detectar al brillar sobre la carcasa en contacto con las partículas microscópicas con luz fluorescente.

El Dr. Michael Lee del Instituto de Ciencias Biológicas, Ambientales y Rurales de la Universidad de Aberystwyth, dijo: "La creciente popularidad del sector avícola se ha visto ensombrecido por un problema de salud pública a nivel mundial, que se ha centrado en la seguridad alimentaria microbiana". La carne de ave, especialmente el pollo, es citada como la causa principal de intoxicación alimentaria humana en los informes epidemiológicos.

La nueva normativa, los seminarios de actualización sobre estas enfermedades y el apoyo de la investigación científica son sin lugar a duda de gran ayuda para la industria avícola, tanto a nivel doméstico como en el comercio internacional. Pues todos se aúnan en un único propósito: mejorar la seguridad alimentaria, de manera de ofrecer a los consumidores un producto seguro.

Además hay que recalcar, que es de vital importancia que todos los actores involucrados en la cadena productiva avícola deben adquirir un compromiso real y riguroso, aplicando en todo momento las medidas de higiene y bioseguridad, de forma que se pueda garantizar que el consumidor final reciba un producto de calidad excepcional. Ésta es la principal estrategia que se debe seguir si se quiere lograr eliminar los organismos patógenos en las instalaciones avícolas y brindarle a la población la seguridad alimentaria que tanto anhela.  

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