Biofarma S.A. de Argentina ha completado un proyecto social en el pueblo de Colanzuli, provincia de Salta, en el norte del país. Se construyó un pequeño galpón y se alojó un lote de 150 ponedoras marrones. Además, Biofarma trajo de Córdoba muchos regalos para los 82 alumnos en el pueblo: ropa, comida, medicamentos, estufas, y zapatillas.

A principios del año pasado surgió desde el directorio de Biofarma la idea de incorporar una actividad social a la empresa que estuviera relacionado con ayudar a personas más necesitadas. Durante varios meses estuvieron buscando distintas alternativas en todo el país con el objetivo de encontrar una escuelita rural a donde fuera muy difícil el acceso y que no tuviera ayuda de ningún tipo.

Se eligió la Escuela Rural N° 4113 de Colanzuli, en la provincia de Salta. Está ubicada a 3800 metros de altura en una quebrada de muy difícil acceso en donde no hay señales de celulares y ni teléfonos para comunicarse. El clima es inhóspito, seco y con inviernos realmente fríos.

La comunidad de Colanzuli es de origen Coya, y viven en los cerros trabajando la tierra para una economía de subsistencia. A la escuela asisten diariamente 82 niños desde 5 a 14 años, aproximadamente.

El proyecto de Biofarma surgió luego de la primera visita que realizaron en el mes de octubre del año pasado. Fueron para conocer y hacer un relevamiento de cuáles eran sus necesidades y de qué manera se podía ayudar.

La idea de poner un galpón con gallinas ponedoras surge de la necesidad de incorporar proteína de buena calidad a la dieta de los niños basada en papa, lentejas, lechuga y otras verduras y hortalizas, y casi ningún aporte de alimentos de origen animal.

Por otro lado, era una magnífica oportunidad para transmitir conocimiento sobre este sistema productivo y brindar herramientas para que los niños el día de mañana puedan incorporar a su fuente de subsistencia.

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En diciembre del año pasado se llevó a cabo la construcción del galpón y la colocación de los implementos. Todos los materiales fueron aportados por la empresa y algunas donaciones de gente que quiso colaborar.

En marzo de este año fue la gran inauguración que coincidió con el comienzo de clases. Varios integrantes de Biofarma fueron un día antes para dejar todo listo para cuando llegaran las gallinas y enseñar a los niños sobre la crianza de gallinas, ya que ellos mismos tendrían que llevar a cabo esta tarea.

Al día siguiente llegaron 150 gallinas ponedoras de 15 semanas de edad.

El próximo proyecto es de armar un pequeño galpón (similar al de las gallinas) para engordar cerdos.

“Creemos fuertemente que este es el camino”, comentó Julieta García Zorzi, de Biofarma. “Estamos convencidos que los bendecidos somos nosotros, todos los que participamos de alguna manera de este proyecto, todos los que nos alegramos con los resultados, todos los que sonreímos y nos emocionamos con estas fotos, todos los que recibimos el cariño de los chicos y tenemos la oportunidad de compartir con ellos”.

“Tienen una gran expectativa por todo lo que hagamos, pero especialmente en los módulos de producción. Ahora vienen nuevos módulos productivos y después lo más difícil, que va a ser sostener este proyecto en el tiempo. Somos promotores de un pequeño modelo productivo que les permitirá a partir de su propio trabajo proveerse de gran parte de sus alimentos,” concluyó.